Se ha autorizado un chiringuito temporal en la playa de Son Moll, en Capdepera, pero no abrirá este verano porque la aprobación llegó demasiado tarde para que el ayuntamiento pusiera en marcha la operación. La Dirección General de Costas y Litorales del Govern Balear ha aprobado un quiosco desmontable de 20 metros cuadrados para la popular playa de Mallorca, con autorización para las temporadas altas de 2026 y 2027.
Según la autorización, el chiringuito podrá funcionar del 1 de junio al 15 de septiembre y vender comida y bebidas. También puede disponer de una terraza de 50 metros cuadrados con hasta 12 mesas y 48 sillas. Sin embargo, el Ayuntamiento de Capdepera ya ha solicitado ampliar a seis meses el periodo de funcionamiento permitido, argumentando que una temporada más larga haría más viable la instalación.
El consistorio confirmó que el nuevo chiringuito no abrirá este verano porque no se recibió la autorización hasta principios de agosto. Con la temporada alta ya en marcha, los funcionarios dijeron que no había tiempo suficiente para organizar la dotación de personal y poner en funcionamiento las instalaciones. El consistorio ya mira hacia el próximo verano y ha solicitado a la Dirección General de Costas que permita la apertura del chiringuito durante al menos la mitad del año.
Las nuevas instalaciones sustituyen a un quiosco-bar permanente que estuvo en la playa de Son Moll durante décadas antes de ser demolido en mayo. Su concesión había expirado años antes y no podía renovarse, lo que llevó al Ministerio para la Transición Ecológica de España a ordenar su eliminación. El Ayuntamiento aprobó una financiación de 48.398 euros para la demolición, mientras iniciaba el proceso de solicitud de permiso para una sustitución más pequeña y desmontable en diciembre de 2025.
La propuesta también enfrentó la oposición del grupo ambientalista GOB, que presentó una objeción en junio, argumentando que la instalación aumentaría la presión en una playa que ya experimenta un alto número de visitantes y una concentración de servicios privados. El Ayuntamiento respondió con datos sobre el uso de la playa y argumentó que el chiringuito estaba justificado. Tras la revisión administrativa, las autoridades concluyeron que el quiosco no ocuparía un área prohibida y señalaron que la nueva estructura es más pequeña que su predecesora y temporal.