¿Cómo piensa el cerebro?

¿Alguna vez te has preguntado cómo tu cerebro crea pensamientos o por qué algo te viene a la cabeza al azar? Puede parecer mágico, pero en realidad el cerebro es como una supercomputadora dentro de tu cabeza que te ayuda pensar, aprender y tomar decisiones.

Imagina tu cerebro como una ciudad ocupada con muchas calles y edificios. Cada parte del cerebro tiene un trabajo específico que realizar, al igual que ciertas áreas de una ciudad o ciertos edificios tienen diferentes propósitos. Cuando tienes un pensamiento, es como un mensaje que viaja por la ciudad, pasando de una zona a otra.

Como un profesor de psicología y neurocienciaHe estudiado el cerebro durante casi 20 años. Neurólogos, neurocientíficos y neurocirujanos Trabajamos cada día para entender mejor el cerebro. Y todavía hay mucho que aprender.

Su cerebro tiene cuatro compartimentos principales y cada compartimento tiene muchos “edificios”.

La práctica y la repetición crean habilidades

la neurona es un actor clave en el cerebro: son células diminutas que envían y reciben señales y mensajes para poder comunicarse entre sí.

Tu cerebro tiene algún lugar entre 80 mil millones y 100 mil millones de neuronas. Las neuronas tienden a se agrupan para formar tractos neurales, que sería como la analogía de las calles y carreteras de la ciudad. Cuando tienes un pensamiento, las neuronas de tu cerebro se activan y crean impulsos eléctricos. Estos impulsos tienden a viajar por vías similares y liberan pequeñas sustancias químicas llamadas neurotransmisores a lo largo del camino.

Estos neurotransmisores son como el equipo de construcción que construye las carreteras, lo que facilita la entrega de los mensajes. Puedes imaginarlo como un camino de tierra, pero a medida que más tráfico (es decir, señales neuronales) recorren el camino de tierra, el camino se convierte en una calle pavimentada. Si el tráfico continúa, se convierte en autopista.

A medida que aprendes cosas nuevas y experimentas el mundo que te rodea, estas conexiones se hacen más fuertes. Por ejemplo, cuando estás aprendiendo a andar en bicicleta, es posible que te sientas inestable y te resulte difícil coordinar todos los diferentes músculos junto con tu capacidad de mantener el equilibrio. Pero cuanto más practicas, más neuronas controlan tus músculos y tu capacidad para equilibrar el fuego, lo que hace que sea mucho más fácil practicar. Las neuronas se conectan entre sí y forman redes neuronales.

Por eso la práctica y la repetición son importantes para mejorar tus habilidades, ya sea tocando el piano o aprendiendo un idioma. Las redes neuronales se crean y luego se fortalecen cuanto más veces se comunican entre sí. Los científicos tienen un dicho en este campo: “Las neuronas que se activan juntas se conectan entre sí”. Ciertos patrones de pensamiento o comportamiento pueden atribuirse a este tipo de actividad sincronizada repetida.

Desarrollar la creatividad

Eres consciente sólo de una porción muy pequeña de la información su cerebro asimila. Recibe constantemente información de sus sentidos: imágenes, sonidos, gustos, olores y tacto. Cuando ves un lindo cachorro o escuchas tu canción favorita, tus sentidos envían señales al cerebro, lo que desencadena una reacción en cadena de pensamientos y emociones.

El cerebro también almacena recuerdos, que son como archivos en una computadora a los que puedes acceder cuando los necesites. Los recuerdos ayudan a dar forma a tus pensamientos e influyen en tu forma de ver el mundo.

Si recuerdas un día divertido en la playa, puede que te haga sentir feliz y relajado. Si hueles una tarta de manzana, puede que te recuerde a lo que horneaba tu abuela. Estos pensamientos se desencadenan porque estas asociaciones placenteras se han formado en su cerebro y, a través de la repetición, se han fortalecido con el tiempo.

La creatividad es otro superpoder del cerebro. Cuando dejas volar tu imaginación, tu cerebro puede crear nuevas ideas, historias e inventos. Artistas, escritores y científicos utilizan sus cerebros creativos para explorar nuevas posibilidades y resolver problemas.

¿Alguna vez has experimentado un momento “eureka” en el que se te viene a la cabeza una idea brillante de la nada? Esa es la forma que tiene tu cerebro de conectar los puntos y encontrar una solución.

Las nueces, las verduras de hojas verdes, los garbanzos y las bayas se encuentran en la lista de alimentos para el cerebro.

Mantener su cerebro sano

La mayoría de los científicos coinciden en que dormir es realmente importante para que tu cerebro procese la información del día y le permita descansar y formar nuevas conexiones. Mucha gente descubre que tiene nuevas ideas o pensamientos después de una buena noche de sueño. Lo contrario también es cierto: sin dormir lo suficiente, es posible que sientas que no puedes pensar con claridad.

Además de dormir lo suficiente, come comida saludable y ejercicio. Así como un automóvil necesita combustible para funcionar sin problemas, su cerebro necesita nutrientes y oxígeno para funcionar de la mejor manera y aumentar su capacidad de pensamiento.

Las actividades que te desafían también son geniales: lecturahacer rompecabezas, tocar música, hacer arte, haciendo matematicasredacción de ensayos y reseñas de libros. y llevar un diario. Pensamiento positivo también ayuda. Tenga en cuenta que cualquier cosa que consuma (lo que coma o lo que mire, escuche o lea) tiene el poder de influir en su cerebro.

En cambio, Fumando cigarros, vapear, bebiendo alcohol y el uso de drogas mata las células cerebrales. Lo mismo podrían ocurrir con las lesiones en la cabeza que pueden ocurrir al practicar deportes como fútbol americano y andar en bicicleta, pero usar un casco puede hacer una gran diferencia.

El cerebro es un órgano fascinante que trabaja incansablemente para crear pensamientos, recuerdos e ideas. A medida que la tecnología siga mejorando, los científicos aprenderán cada vez más sobre cómo los procesos biológicos dan lugar a nuestras experiencias conscientes. Los desafíos de aprender sobre el cerebro son como un lanzamiento neurocientífico a la luna: tenemos un largo camino por recorrer antes de comprender completamente cómo funciona.


Jennifer Robinson es profesor de Psicología en la Universidad de Auburn. Este artículo se republica desde La conversación debajo de Licencia Creative Commons. Leer el artículo original.