Villarejo y Benavent apuntan a un complot del CNI y Rajoy contra Zaplana

El as en la manga que guardaba el exministro Eduardo Zaplana para intentar anular el caso Erial tiene todos los ingredientes de una novela de John le Carré. Dos personajes pintorescos y poliimputados, el excomisario José Manuel Villarejo y el yonqui del dinero. Y una explicación conspiranoica con gancho peliculero para justificar el origen de todos los problemas judiciales de Zaplana: Una confabulación del CNI (Centro Nacional de Inteligencia) en la que participaron los máximos responsables de la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil a instancias de Mariano Rajoy, con la ayuda de Juan Cotino, para evitar que Eduardo Zaplana pudiera eclipsarlo. Hasta la UDEF (Unidad de delincuencia económica y fiscal) de la Policía se llegó a pensar participar en el “montaje” contra Zaplana, según el relato de Villarejo.