Los vecinos de Las Mimosas y Las Chismosas de Orihuela Costa han lanzado una petición y llevarán sus quejas directamente al Ayuntamiento de Orihuela por lo que califican como el continuo deterioro de los servicios municipales esenciales.
La campaña se produce tras la presentación de una pregunta de los vecinos para el próximo pleno del ayuntamiento, al que asistirán los representantes locales para defender sus reivindicaciones. Dicen que, a menos que se logren avances significativos en un período razonable, pueden remitir el asunto al Síndic de Greuges, el Defensor del Pueblo de la Comunidad Valenciana, y considerar organizar una manifestación pública frente al Ayuntamiento de Orihuela.
En una denuncia formal dirigida al alcalde y a los departamentos responsables de costa, limpieza viaria, residuos, parques y jardines y planificación urbana, los residentes describen problemas generalizados con la recogida de basura, la limpieza viaria, los espacios públicos y las propiedades abandonadas.
Dicen que los contenedores de basura con frecuencia quedan desbordados porque la recolección no se realiza con suficiente frecuencia, lo que genera montones de basura, olores desagradables y riesgos potenciales para la salud pública. La situación se vuelve especialmente grave durante el verano, cuando la población de Orihuela Costa aumenta sustancialmente.
Los residentes argumentan que el reciente aumento en el cargo por la recolección de residuos municipales hace que el pobre nivel del servicio sea aún más difícil de aceptar.
“No es razonable que un aumento de la carga fiscal vaya acompañado de un deterioro de los servicios públicos esenciales”, afirma la denuncia.
Particular preocupación ha suscitado la Calle Cuervo, una concurrida calle que contiene varios bares y restaurantes y está ubicada frente al Parque Las Mimosas, cerca de un edificio abandonado en la Calle de la Nutria. Los residentes afirman que la calle se cubre periódicamente de basura y desechos y que el barrido y la limpieza son insuficientes.
El Parque Las Mimosas también se describe como en estado de abandono. Los residentes reportan vegetación excesiva y completamente seca, basura y excrementos de animales, además de falta de árboles y mantenimiento inadecuado. Advierten que el sotobosque seco presenta un grave riesgo de incendio durante los períodos de intenso sol y altas temperaturas.
El edificio abandonado en la calle de la Nutria es otro gran motivo de preocupación. Según los residentes, se han acumulado basura, escombros y otros desechos dentro y alrededor de la propiedad, mientras que las vallas dañadas que rodean las parcelas y casas cercanas han fomentado más vertidos ilegales.
La denuncia también se refiere a personas que ocupan habitualmente el edificio abandonado. Si bien enfatizan que no desean prejuzgar las circunstancias personales de los involucrados, los residentes dicen que la combinación de ocupación y negligencia estructural severa ha creado preocupaciones comprensibles sobre la seguridad, la higiene y la salud pública. También informan de un aumento de insectos y roedores.
La petición pide la retirada inmediata de la basura acumulada, una recogida más frecuente de residuos durante el verano y un refuerzo de los servicios de limpieza viaria, especialmente en la calle Cuervo.
Los residentes también exigen la limpieza completa y el mantenimiento regular del Parque Las Mimosas, incluida la tala de vegetación, la eliminación de desechos y excrementos de animales, la reparación de las instalaciones dañadas y la reducción del riesgo de incendio.
Quieren que el ayuntamiento aclare el estado administrativo del parque y revele si está previsto algún proyecto de mejora. Las instalaciones sugeridas incluyen árboles, bancos, iluminación mejorada, áreas deportivas y una zona de ejercicio para perros.
También se pide al ayuntamiento que investigue la propiedad abandonada de la Calle de la Nutria, exija a su propietario que cumpla con las obligaciones legales de mantenimiento y salud pública, y proporcione detalles de cualquier procedimiento de ejecución que ya esté en curso.
Los vecinos han solicitado una reunión con el concejal de Urbanismo u otros responsables municipales competentes, junto con una respuesta por escrito en la que se establecen las medidas a adoptar y un calendario para llevarlas a cabo.
Para respaldar la denuncia se ha elaborado un expediente fotográfico que documenta contenedores desbordados, calles sucias, espacios verdes abandonados, aceras dañadas y otros defectos.
Quienes están detrás de la campaña también están considerando establecer una asociación formal de residentes para representar al vecindario, coordinar las quejas y mantener un diálogo regular con las autoridades públicas.



