La policía recuperó a un hombre con la punta del pulgar cortada después de que camareros horrorizados la encontraran en un bar.
El pulgar había sido olvidado en la Cafetería Redondela, en Pontevedra, norte de España, cuando al parecer se cayó del bolsillo de la esposa del hombre, según informaron medios locales.
Una camarera que limpiaba una mesa en el bar el 6 de mayo pensó al principio que el dedo ennegrecido, cortado en un accidente laboral, era una uva arrugada.
El propietario del bar, Juan Figueirido, dijo a los medios locales: “Pensaron que era una uva y al final resulta que era un trozo de dedo”.
El personal llamó a la policía, que tomó una huella digital del pulgar cortado y la cotejó a través de registros nacionales con su propietario, cuyo nombre no ha sido identificado.
Luego de reencontrarse con el pulgar perdido, se entiende que su esposa, Isolina Ramos, acudió al bar para disculparse por el susto que le había causado.
Explicó que el hombre se había cortado la punta del pulgar en un accidente de trabajo en un aserradero y corrió al hospital con ella con la esperanza de que se lo pudieran volver a coser.
Sin embargo, la operación no tuvo éxito y el hospital le devolvió el dedo a la esposa para que se deshiciera de él y no había decidido qué quería hacer con él, diciendo: “Estaba pensando en broma en ponerle un marco o algo así; Siempre dije que mi marido tenía unas manos tan bonitas”.
Pero se le había olvidado y se le cayó del bolsillo de la chaqueta cuando se reunió con su marido en la cafetería para desayunar, provocando el pánico en el bar.