España está intentando ayudar a su asediada industria del aceite de oliva eliminando todo el IVA del producto en un esfuerzo por impulsar las ventas internas.
La medida fue aprobada por el Consejo de Ministros español la semana pasada y entró en vigor ayer, 1 de julio.
La medida, que sigue al recorte original del año pasado del 10% al 5%, fue anunciada por Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, al revelar el Informe de Consumo Alimentario 2023 del país.
El aumento de los precios del aceite de oliva ha sido inexorable con un incremento promedio del 272% desde septiembre de 2020, según el Ministerio de Agricultura del país.
El aumento de precios se ha atribuido a varios años de sequía severa en la región del sur de Andalucía, así como a la inflación en la cadena de suministro. Si bien los precios han bajado desde el pico del año pasado, todavía están cerca de un máximo histórico.
Andalucía es la mayor zona productora de aceite de oliva de España, que produce alrededor del 50% del aceite de oliva del mundo.
Según las estadísticas semanales de precios del Consejo Oleícola Internacional (COI) correspondientes al mes de mayo, el precio del aceite refinado en la zona de Jaén se situó en 660 euros los 100 kilos, un 37,2% más que en el mismo periodo de la campaña anterior. El aceite de oliva virgen extra subió un 36,1% hasta los 710 euros los 100 kilos.
En el supermercado, el precio del litro de aceite de oliva virgen extra sin marca se ha triplicado con una media de 3,45 euros en febrero de 2021, hasta los 9,46 euros, según la cadena española RTVE.
Se incluiría el aceite de oliva en un grupo de productos de primera necesidad a los que se les aplica el tipo ‘superreducido’ de forma permanente, como el pan, la fruta y las verduras y los huevos.
La eliminación del tipo de IVA del 5% probablemente tendrá un efecto modesto en la caja, reduciendo el precio en alrededor de 0,50 € por litro.
Los españoles utilizan el aceite de oliva para cocinar y para aderezar ensaladas, verduras y otros platos. El año pasado, los hogares españoles consumieron una media de 6 litros de aceite de oliva por persona, frente a los 0,4 litros de los consumidores internacionales, según el Ministerio de Agricultura. Pero el aumento de los precios ha hecho que algunos opten por aceites de cocina más baratos.
En un mensaje publicado en el sitio de redes sociales XPlanas afirmó que la medida “protege y fomenta el consumo de este alimento saludable, seña de identidad de la dieta mediterránea y punta de lanza del sector agroalimentario español”.