Los eventos de riesgo frecuentes resaltan la ventaja comparativa de CN50

Recientemente, China ha sido el centro de una oleada de noticias y datos importantes. La semana pasada, se dieron a conocer los datos del PIB del segundo trimestre y de la actividad económica de junio, coincidiendo con la 20.ª Tercera Sesión Plenaria del Comité Central del PCCh. Ayer, el Banco Popular de China (PBoC) recortó inesperadamente el tipo de interés repo inverso a siete días, el tipo de interés de referencia a un año y el tipo de interés de referencia a cinco años en 10 puntos básicos, lo que atrajo la atención generalizada del mercado.

En el corto plazo, bajo la presión de múltiples factores de riesgo, hemos observado una divergencia en el desempeño de los índices CN50 y HK50. El CN50, que debería haberse beneficiado del apoyo de la política monetaria, cayó un 0,75% ayer, cayendo por debajo de los 12.200 puntos. En cambio, el HK50 subió un 1,7%, recuperando las pérdidas de los dos días anteriores.

En un marco temporal más amplio, el CN50 ha estado en una trayectoria ascendente desde el 9 de julio, mientras que el HK50 ha luchado por revertir su tendencia descendente.

Esto nos lleva a reflexionar: ¿Cuáles son las razones subyacentes de las tendencias divergentes en estos dos índices? ¿Cuál índice tiene mayor potencial alcista o ventaja comparativa? ¿Y qué eventos de riesgo futuros deberíamos estar observando que podrían influir en el desempeño de los activos chinos?

Tres contextos comerciales en el mercado chino

Para entender la reciente divergencia entre el CN50 y el HK50, debemos considerar el contexto comercial más amplio de los activos chinos.

1. Los bancos centrales entran en ciclos de flexibilización y los riesgos electorales en Estados Unidos:

En cuanto al entorno externo de las tasas de interés, los bancos centrales de Suiza, Suecia, la eurozona y Canadá han recortado sucesivamente las tasas. En vista de que la inflación estadounidense se está enfriando de manera sostenida, el mercado espera plenamente que la Reserva Federal comience a recortar las tasas en septiembre. La postura acomodaticia de los bancos centrales de los mercados desarrollados brinda a China una mayor flexibilidad en sus políticas.

En el frente geopolítico, el repentino anuncio del presidente Biden de su retirada de la contienda el domingo pasado ha alterado la dinámica, convirtiendo a Kamala Harris en la probable candidata demócrata. Este cambio ha afectado directamente a las probabilidades de Trump, reduciendo su probabilidad de victoria prevista de casi el 70% al 60%.

Sin embargo, la postura de Trump de imponer un arancel del 60% a los productos chinos y de aplicar políticas restrictivas a las exportaciones sigue ensombreciendo el sentimiento del mercado chino. Por el contrario, se espera que Harris mantenga el enfoque de Biden de entablar relaciones comerciales con China, al tiempo que aplica la estrategia de “patio pequeño, cerca alta” para limitar los avances tecnológicos chinos.

En resumen, a medida que se intensifican las elecciones presidenciales de Estados Unidos, cualquier evolución probablemente amplificará la volatilidad de los activos chinos.

2. La desaceleración económica interna y el modelo de recuperación en curso de “dos velocidades”

El crecimiento del PIB de China en el segundo trimestre se desaceleró al 4,7% interanual, frente al 5,3% del primer trimestre. El crecimiento de las ventas minoristas también cayó drásticamente en junio, al caer al 2% desde el 3,7% anterior, y el índice de precios de la vivienda disminuyó un 4,5%. Si bien el sólido desempeño de las exportaciones y la producción industrial sigue impulsando el crecimiento económico, el consumo y el sector inmobiliario siguen siendo debilidades persistentes.

Si se aplican las políticas adecuadas, parece posible alcanzar un objetivo de crecimiento del 5% mediante el modelo de recuperación de “dos velocidades”. Podemos prever nuevos estímulos económicos en el tercer trimestre o más adelante en el año, que deberían mejorar la liquidez del mercado y mejorar la confianza. Sin embargo, dado el cambio de enfoque del “crecimiento rápido” al “crecimiento de alta calidad”, la probabilidad de un estímulo sustancial a gran escala es relativamente baja.

3. No hay grandes reformas en el tercer pleno: nuevo marco de política monetaria y recortes de tasas para estimular la economía

El Tercer Pleno se centró en definir la trayectoria económica de China para los próximos cinco a diez años, pero no introdujo ninguna reforma política importante. Curiosamente, los principales dirigentes reiteraron los objetivos de desarrollo de este año, lo que dio una señal de mayor urgencia después de que el PIB del segundo trimestre fuera inferior a las expectativas. Esto refuerza los puntos planteados anteriormente.

Al mismo tiempo, el documento de decisión proporcionó un esquema extenso de estrategias a mediano y largo plazo. Los aspectos clave relevantes para el mercado incluyen: 1) desarrollar nuevas fuerzas productivas e innovación tecnológica para fortalecer la ventaja de China en el nuevo sector energético y contrarrestar las restricciones tecnológicas de los EE. UU.; 2) promover reformas fiscales y tributarias para permitir que los gobiernos locales retengan más ingresos fiscales, amplíen la base impositiva y mejoren las condiciones financieras locales, incluido el traslado de la recaudación del impuesto al valor agregado de la etapa de producción a la etapa de venta minorista.

Sin embargo, el documento ofrecía detalles limitados sobre las cuestiones más urgentes de la demanda interna y del sector inmobiliario. Sin planes concretos de implementación, el mercado tuvo poca reacción inmediata.

Los recortes de tipos del 22 de julio, si bien tienen como objetivo impulsar la economía, también se alinean con el nuevo marco de política monetaria propuesto por el gobernador del Banco Popular de China, Pan Gongsheng, en el Foro de Lujiazui. La reducción del LPR, junto con el recorte del tipo de interés repo inverso a siete días, sugiere un cambio gradual hacia el uso de los tipos de interés de política a corto plazo como referencia. Este mecanismo de transmisión de los tipos de interés en desarrollo ayudará a realizar ajustes de tipos más precisos, y un entorno de tipos estables debería respaldar la negociación de activos chinos.

Para los comerciantes, esto presenta un panorama en el que coexisten riesgos y oportunidades.

CN50 tiene una ventaja comparativa a corto plazo

En medio de frecuentes eventos de riesgo y alta volatilidad del mercado, el diferente desempeño de CN50 y HK50 se puede atribuir en gran medida a las características únicas de cada mercado.

El índice CN50 está compuesto por las 50 acciones A más grandes y con mayor liquidez que cotizan en China continental. Básicamente, el CN50 se beneficia de una opción de venta del CCP, de la misma manera que Wall Street se ve respaldado por una opción de venta de la Fed. En otras palabras, los inversores tienen la seguridad de que, si las cosas se ponen feas, las autoridades, en ambos casos, intervendrán con apoyo político, lo que les dará más confianza para mantenerse más alejados de la curva de riesgo y elevará el listón para que no se produzcan caídas significativas.

Por otra parte, el índice HK50 incluye empresas que cotizan en Hong Kong, entre las que se encuentran importantes firmas chinas e internacionales. Este índice es más sensible a las influencias externas del mercado y tiene mayor liquidez, reaccionando con mayor rapidez a las condiciones del mercado global y a los acontecimientos geopolíticos.

Como señalé anteriormente, preveo que las autoridades probablemente aumentarán el estímulo político en el tercer trimestre y, con los aumentos esperados en la volatilidad del tipo de cambio y los riesgos geopolíticos, CN50 está mejor posicionado para reflejar los beneficios de la política interna y al mismo tiempo mitigar el impacto de los eventos externos.

Áreas de interés clave y riesgos potenciales

A la luz de los recientes acontecimientos en China y el cambiante panorama de riesgos, hay varias áreas clave que merecen nuestra atención constante.

En primer lugar, la incertidumbre política. La Tercera Sesión Plenaria esbozó algunas orientaciones políticas a largo plazo, pero no ofreció planes ni plazos específicos. Esta falta de detalles, especialmente en lo que respecta a las reformas fiscales propuestas frente al objetivo de impulsar la demanda interna, deja un vacío en la claridad a corto plazo. Planes de acción más claros ayudarían a orientar los movimientos del mercado y mejorar la confianza.

En segundo lugar, el objetivo principal de los recientes recortes de las tasas de interés es estimular la demanda inmobiliaria y de consumo, pero la clave del éxito es restablecer la confianza del mercado. La simple flexibilización de la política monetaria puede no resolver los problemas subyacentes. Si las perspectivas económicas siguen siendo sombrías, un mayor estímulo podría hacer que el comportamiento del consumidor sea más cauteloso.

En tercer lugar, vale la pena seguir de cerca la próxima reunión del Politburó, que se celebrará a finales de julio. Dado que todavía quedan por utilizar aproximadamente dos tercios de la cuota de bonos gubernamentales de este año, cualquier medida para acelerar la ejecución del presupuesto podría revitalizar los activos chinos. Además, cualquier propuesta constructiva para abordar la elevada deuda local, la debilidad del mercado inmobiliario y la débil demanda interna podría impulsar significativamente el rendimiento de las acciones chinas, en particular las acciones con dividendos de alta calidad.

Para llevar a cabo reformas más amplias, la Conferencia Central de Trabajo Económico de fin de año y la Asamblea Popular Nacional del año próximo serán cruciales. El seguimiento de estos acontecimientos, en especial de las medidas legislativas, proporcionará información sobre la dirección futura de las políticas económicas de China.