La fina atmósfera de la Luna se forma por el bombardeo constante de meteoritos.

Es fácil imaginar la Luna como un trozo de roca sin atmósfera que orbita alrededor de la Tierra. Sin embargo, si bien carece de aire respirable, el fiel satélite natural de nuestro planeta sí tiene una atmósfera delgada y tenue.

Los científicos han estado preguntándose durante mucho tiempo sobre la existencia de esta tenue atmósfera o “exosfera” y han buscado el proceso principal que la sustenta, pero nuevas investigaciones indican que esta tenue atmósfera lunar o “exosfera” debe su existencia a la renovación y reposición causada por el violento bombardeo de rocas espaciales sobre la luna.