El Ayuntamiento de Alicante confirma que cobrará por la entrada al castillo de Santa Bárbara, además de la entrada a los museos municipales. Se trata de un pago que, según el gobierno local, “pondrá en valor el patrimonio cultural” y contribuirá a mejorar su “mantenimiento, mejora y modernización”.
La ciudad podría ganar entre uno y tres millones de euros con las entradas al castillo.
Los alicantinos no quedarán exentos de pagar el impuesto porque sería discriminatorio según la legislación europea. Sin embargo, el ejecutivo municipal mantiene que creará una tarjeta ciudadana digital para los residentes, que además de ser gratuita tendrá diferentes ventajas por otros atractivos como bonificaciones, precios reducidos y descuentos especiales.
La fortaleza, que es el monumento histórico con más visitantes de toda la Comunitat Valenciana, recibió el año pasado más de 800.000 personas, marcando un récord absoluto y superando incluso las cifras estimadas para 2023.
El alcalde, Toni Gallego, ha asegurado que “hay muchas ciudades en España que cobran entrada a sus monumentos y museos”, por lo que el Gobierno alicantino cree “razonable” que Alicante “abra una línea de ingresos para contribuir a su sostenimiento, que se sume a la que ya aportan los alicantinos con sus impuestos”.