Quedan dos meses para las primarias de ERC que servirán para elegir a la nueva dirección, y las candidaturas en disputa recorren las agrupaciones locales del partido por toda Catalunya en busca de los apoyos de los militantes. La batalla se ha endurecido en los últimos días, después de las acusaciones que Oriol Junqueras lanzó el fin de semana pasado contra Marta Rovira. Con las primarias en ebullición, EL PERIÓDICO acude a una de estas reuniones con la militancia del líder de la candidatura de Nova Esquerra Nacional, Xavier Godàs. Esta es la candidatura afín a Rovira, aunque sus integrantes rechazan la etiqueta.
La cita es en Mollet del Vallès, ciudad metropolitana de bandera socialista, y el candidato llega puntual. Al exalcalde de Vilassar de Dalt le esperan una treintena de militantes que quieren escuchar cuál es su propuesta para el futuro de ERC. Entre ellos, todo un ilustre como el exconseller Joan Manuel Tresserras. Godàs empieza por no rehuir lo evidente, que es que el suyo no es un perfil conocido ni dentro ni fuera del partido. Admite sin reparos que es un “hándicap”, pero asegura que lo compensará poniéndose “a disposición” de la organización desde el minuto uno. Si gana, no aspirará a ser el candidato a la presidencia de la Generalitat. Partido, partido y solo partido.
No tarda en entrar en materia. Esquerra vive sacudida por el enfrentamiento entre Junqueras y Rovira. El tándem que gobernó ERC durante 13 años, ahora está en guerra. El último episodio, el embate que el exlíder lanzó el sábado contra su exnúmero dos. En Nova Esquerra Nacional no sentaron nada bien las palabras del expresidente pero, superado el estupor, creen haber encontrado la fórmula para sacarles provecho. Si Junqueras tensa la cuerda, Godàs se presenta como el candidato para destensarla. No menciona en ningún momento a Junqueras, pero se le entiende todo. “Tenemos que debatir con responsabilidad y voluntad constructiva”, dispara. Es lo que consideran que no está haciendo su oponente.
Tenemos que debatir con responsabilidad y voluntad constructiva
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Ante la ‘fórmula Junqueras’, Godàs pide “serenidad” y se ve como la garantía de que, aunque las aguas en ERC bajen revueltas, el río no se desbordará: “Tenemos que preservar la unidad del partido, construir un futuro juntos”. Y a partir de esta unidad, volver a crecer. La idea, parece, es apelar al militante que no se sintió cómodo con la crítica descarnada de Junqueras. Si lo hay, se sabrá el día de la votación, el 30 de noviembre.
Acto de Nueva Esquerra Nacional con la militancia. / Gerard Magrinyà / ERC
Sociólogo de formación y militante de la izquierda independentista desde “chaval”, donde Godàs se siente más cómodo es en la parte teórica. Llega el momento de “declinar” que es y que tiene que ser ERC. La ‘E’ de un “izquierda nacional” comprometida con la mejora de la vida de los ciudadanos. La ‘R’ de república para hacer un partido mucho más “participativo” y, finalmente, la ‘C’ de Catalunya para no olvidar nunca que el objetivo del partido es la autodeterminación. Su horizonte para la remontada no es a largo plazo. Plantea que el objetivo es volver a crecer en las elecciones municipales de 2027: “Si no, habremos fracasado”.
Autocrítica y un verkami
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Ejerce de anfitriona la concejal en Mollet del Vallès y dirigente del partido, Marta Vilaret. Negociadora clave de la ley de amnistía, ella, como muchos en el partido, también ha tenido que arremangarse en la batalla interna. Hoy es la encargada de hacer autocrítica. Se reprocha que el partido no ha debatido lo “bastante” internamente “en los últimos años” y ha acabado “desdibujado” tanto en el “eje social como en el eje nacional”. “Cuando quieres gustar a todo el mundo al final no gustas a nadie. Tenemos que recuperar la identidad“, reflexiona. Para conseguirlo, propone “abrir un nuevo ciclo” que, sin dejar en el “ostracismo” a los líderes de la última década –Junqueras, Rovira y Aragonès-, presente caras nuevas. Godàs es una de ellas.
Cuando quieres gustar a todo el mundo, al final no gustas a nadie. Tenemos que recuperar la identidad
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También juega en casa o casi el alcalde Martorelles -ciudad cercana-, Marc Candela. Su papel es reivindicar al municipalismo: promete que, si ganan, de las 30 sillas de la próxima dirección, al menos cuatro estarán enfocadas al mundo de los ayuntamientos. La sensación en ERC es que han descuidado el mundo local, más en una zona metropolitana donde el PSC venció con holgura en las últimas elecciones a los consistorios. “Hay militancia decepcionada y triste”, admite.
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En estos actos con la militancia no todo son ideas, proclamas o propuestas. También hay momentos para la intendencia. Candela explica que en breve pondrán en marcha una campaña Verkami de recogida de fondos para ayudar a la campaña. “Las cosas se tienen que pagar”, advierte. El sábado pasado, en el acto de Junqueras, también se repartían papeles con un número de cuenta para donaciones. Quedan dos meses de campaña y nadie quiere quedar descolgado de la carrera.
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