El mismo día que el presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, rendirá cuentas de su gestión con la DANA en sede parlamentaria, Salvador Illa, el jefe del Govern catalán, ha dejado claro en una entrevista en la SER este viernes que en situaciones de emergencia como las del temporal, “la responsabilidad es autonómica” y que, llegado el momento, serán los ciudadanos los que “valoren y saquen conclusiones” del episodio.
Tras unas semanas de acusaciones cruzadas entre la gestión del gobierno autonómico del PP y la respuesta del Ejecutivo central del PSOE, el president ha insistido en que “es obvio” que la “línea de respuesta” debe ser de la Comunidad Autónoma. En este punto ha puesto de ejemplo su acción en Catalunya: “He tenido episodios de DANA y hemos recibido mensajes de disponibilidad por parte del Gobierno, del delegado del Gobierno y de ministros”, ha defendido, asumiendo la necesidad de una “colaboración sin fisuras” entre todas las administraciones en estos casos, pero con el control de mando en la autonomía.
Como parte de esta cooperación, Illa ha reconocido que durante estos días ha estado en contacto tanto con Mazón, como con el presidente socialista de Castilla y la Mancha, Emiliano García-Page, quien también tuvo que hacer frente en su región a grandes daños por fuertes lluvias recientemente.
La financiación singular
Page es precisamente uno de los principales detractores socialistas de la financiación singular que el líder del PSC pactó con ERC para llegar a ser investido president, junto con los votos de los Comuns. Sobre esta cuestión, y después de que el nuevo sistema fiscal catalán haya levantado ampollas entre otros presidentes autonómicos –principalmente del PP, pero también socialistas-, Illa ha vuelto a defender que se trata de un acuerdo que se “enmarca dentro de la Constitución y del Estatuto”.
“Esto lo defendería cualquier presidente autonómico“, ha espetado, con relación a las críticas que generó desde que se hizo público en el resto de España. En palabras del president, “ha habido gente que antes de conocerlo ya lo ha descalificado con ruido”, pese a que todavía “no ha escuchado” a ningún líder autonómico oponerse a una refroma fiscal, ha bromeado. Aun así, y con un ejercicio de autocrítica, ha asegurado que hay mucho “trabajo pendiente” para seguir “explicando en qué consiste el acuerdo”.
Presupuestos
Además del encaje que tenga esta financiación singular, Illa tiene pendiente su primer gran reto como president a las puertas de que cumpla 100 días al frente de la Generalitat: la aprobación de los presupuestos de 2025, que serán el primer síntoma de estabilidad de su Govern en minoría. Ya ha tenido que renunciar a presentarlos el 1 de enero para esperar que sus socios preferentes -Comuns y ERC- concluyan sus procesos congresuales, pero el socialista no se ha mostrado preocupado: “Tengo que respetarlo”, ha dicho.
La previsión es aprobarlos durante el primer trimestre del año que viene, algo en lo que confía porque las relaciones con ambos partidos ha explicado que son buenas y “fluidas”, ya que “cumplirá los acuerdos que alcanzó”. En este sentido, ha ido más allá y expresado que sabe que eran pactos “de investidura” y no de “legislatura”: “Soy consciente de que tengo que seguir trabajando para sacar adelante proyectos”, ha espetado.
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El president también ha manifestado que, con su Govern sin mayoría, no renunciará tampoco a poder llegar a “acuerdos puntuales” con otras formaciones como Junts, PP o la CUP, con quien mantiene una relación “cordial”, cerrando la puerta siempre a Vox y Aliança Catalana, partidos que “abanderan los discursos de odio”.