Madrid lanza la última represión contra los pisos estilo Airbnb en España: Estas son las nuevas normas

ESTAS son las nuevas reglas que se implementarán en Madrid después de que la ciudad prohíba los pisos estilo Airbnb.

El Ayuntamiento de Madrid ha introducido nuevas normas para restringir la proliferación de pisos turísticos en el centro histórico.

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El ‘Plan Reside’ tiene como objetivo gestionar el alquiler turístico en el centro de Madrid, priorizando la preservación de los espacios residenciales.

Según este plan, ya no se permitirán apartamentos turísticos de corta duración (VUT) dentro de edificios residenciales.

Esta restricción se extiende a cualquier unidad de planta baja y prohíbe la conversión de propiedades comerciales en alquileres turísticos.

El alcalde José Luis Martínez-Almeida describió el triple objetivo del plan: “Abordar la despoblación del centro de la ciudad, ampliar la disponibilidad residencial, regular los alojamientos turísticos y mejorar la armonía entre residentes y visitantes”.

Según las nuevas directrices, las VUT sólo se permitirán en edificios enteros dedicados exclusivamente al alojamiento turístico en el centro histórico.

Los alquileres con licencia existentes pueden seguir funcionando, pero los residentes pueden esperar menos interrupciones por parte de visitantes a corto plazo.

Sin embargo, los edificios no designados como residenciales aún pueden convertirse para fines turísticos sin restricciones, como edificios comerciales u hoteles, ya que no afectan la oferta de vivienda, según el consejo.

Fuera del centro histórico, las VUT podrán funcionar con normalidad, siempre que tengan entrada independiente.

No se permitirá la conversión de propiedades comerciales en VUT en áreas clasificadas por el Plan General de Desarrollo Urbano como principalmente comerciales.

Esto se debe a un aumento significativo de los alquileres turísticos en la capital, cuyas cifras se duplicaron desde 2017 hasta alcanzar alrededor de 16.100 unidades que ofrecen 55.155 plazas turísticas. De ellas, sólo 1.131 unidades tienen licencia legal.

El centro histórico de Madrid ha experimentado impactos notables por el boom del alquiler turístico, y el ayuntamiento estima que más de 3.300 propiedades comerciales fueron convertidas para uso turístico o residencial entre 2015 y 2024.

Esto ha sido especialmente frecuente en el centro, donde los alquileres turísticos representan el 42% de todos los alojamientos de corta duración de la ciudad, con 6.755 unidades que ofrecen más de 25.000 camas.

El Plan Reside, presentado por el alcalde Martínez-Almeida y el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, sustituye a un plan anterior de 2019.

El consejo afirma que las regulaciones más antiguas, incluida la autorización de VUT en las plantas bajas, resultaron ineficaces para frenar los alquileres turísticos ilegales y salvaguardar la función residencial y el comercio local del distrito central.

El nuevo plan elimina los criterios de zonificación en ‘anillo’ del plan anterior, estableciendo en su lugar dos áreas diferenciadas: la Zona de Ordenación Específica del Centro Histórico (APE 00.01) y las regiones extracentro, abarcando parte de la circunvalación M-30 y toda áreas más allá de él.

Sin embargo, los partidos de oposición argumentan que el nuevo plan puede empeorar la asequibilidad de la vivienda y favorecer a los inversores especulativos.

La portavoz de Mas Madrid, Rita Maestre, lo criticó y afirmó: “Este llamado Plan Reside es una carta blanca para la especulación, que permite que los precios de las propiedades se disparen y expulsen a los residentes”. Expresó su preocupación por la falta de medidas coercitivas y señaló que los alquileres turísticos ilegales “siguen creciendo”. El responsable de planificación urbana del PSOE, Antonio Giraldo, también cuestionó la capacidad del plan para proteger las zonas residenciales, calificándolo de “burla” y afirmando que sirve principalmente a los especuladores inmobiliarios.

En abril, el alcalde Almeida promulgó medidas temporales para suspender nuevas licencias VUT, aumentar las multas y publicar una lista oficial de propiedades turísticas con licencia.

Esta actuación dio lugar a 2.000 inspecciones, descubriendo 448 inmuebles destinados al turismo, de los cuales 356 fueron suspendidos y 221 reconvertidos a uso residencial.

Está previsto que las nuevas regulaciones entren en vigor en agosto de 2025 tras un período de consulta pública y la aprobación de la Comunidad de Madrid.