Turistas de fiesta, cuidado. Málaga ha puesto en marcha un proyecto para monitorizar los niveles de ruido en la capital regional y especialmente en el moderno barrio de Teatinos.
Durante los últimos cinco años se había impuesto una prohibición a la apertura de nuevos bares debido a las quejas de las asociaciones de vecinos sobre el escándalo nocturno provocado en gran medida por los asistentes a fiestas, discotecas y turistas. Esa prohibición ya se ha levantado, pero la policía local está vigilando de cerca los niveles de ruido.
El barrio de Teatinos fue catalogado como Zona Acústicamente Saturada (ZAE) en un intento de endurecer las normas sobre contaminación acústica y dejar dormir a los residentes locales.
Las calles más tranquilas han generado menos clientes
Los propietarios de bares y restaurantes han estado haciendo campaña para que se levanten restricciones tan estrictas, alegando que la tranquilidad ha afectado negativamente a los negocios a pesar del número récord de turistas que visitan la ciudad.
En el verano de 2024 se produjeron protestas contra el aumento masivo del número de turistas, a medida que la moda de las vacaciones se alejaba de las vacaciones en complejos turísticos convencionales y se acercaba a los apartamentos de alquiler vacacional en el centro de la ciudad.
Un estudio de seis meses de duración que comenzará a principios de diciembre seguirá de cerca los niveles de ruido en Málaga y, en función de sus resultados, podría dar lugar a una prohibición más estricta y su extensión a otras zonas de la Costa del Sol.
Ya, ruido La reducción ha sido un tema candente en toda la provincia de Málaga, y algunos municipios imponen sus propias normas estrictas sobre el ruido y prohíben por completo los fuegos artificiales.
Esta nueva tendencia tranquila podría dar lugar a un carácter muy diferente en las Costas españolas al que nos tiene acostumbrados.
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