Las recientes inversiones masivas por parte de gigantes tecnológicos casi garantizan que pronto tendremos ante nosotros un ecosistema de agentes autónomos. Pero ¿qué es un “agente autónomo”?
Sebastián Thielkelíder de economía de plataforma en AWS, lo describe así (parafraseando): “Un agente autónomo reacciona a los estímulos ambientales, es proactivo en la búsqueda de un objetivo, tiene capacidades de interacción social y puede aprender y mejorar continuamente”. Wikipedia ofrece una similar definición: “los agentes autónomos son sistemas computacionales que habitan en un entorno dinámico complejo, perciben y actúan de forma autónoma en este entorno y, al hacerlo, logran un conjunto de objetivos o tareas para las que están diseñados”. Y en un anterior artículoofrecí la siguiente definición que creo que captura ambos: los agentes autónomos utilizan IA agente (razonamiento sofisticado y planificación iterativa) para planificar y ejecutar tareas de forma independiente.
Dejando eso de lado, quiero llegar al enfoque principal de este artículo: ¿Cómo es la arquitectura de un agente autónomo (en lo sucesivo denominado “agente”) y cuáles son sus componentes principales? ¿Qué capacidades se deben implementar para crear un agente “inteligente” que pueda planificar y ejecutar tareas? Y dado que ningún agente está solo, sino que trabaja en un ecosistema de…