Desde el 18 de diciembre, José Moreno (61) y su esposa Lorraine, de 58 años, están vivir en su coche en un parking privado en Magaluf. Tres meses antes habían perdido un juicio hipotecario. Entonces tuvieron que vender su casa para poder pagar sus deudas. Con la ayuda de abogados se saldó toda la deuda (162.000 euros).
Pero se quedaron sin dinero ni casa y se enfrentaron a la dificultad de encontrar una apartamento asequible para alquilar en la zona. José dice: “Recurrimos a los servicios sociales del Ayuntamiento de Calvià pero no nos han ayudado. Ni siquiera nos dan comida caliente”.
Los precios mínimos para alquilar rondan los 1.000 euros al mes. “Imposible.” Sí reconoce que el ayuntamiento les ha ofrecido la opción de viviendo en un refugio. “Pero no podemos considerar esto porque nos dijeron que llevarían a nuestra perra a la perrera. Tiene más de 14 años. Para nosotros es parte de la familia. No podemos abandonarla”.
Lorraine recibe una pensión mensual de 480 euros. A partir del mes que viene José, que dice no recibir nada desde hace once meses, recibirá un pensión de invalidez. Sufre de epilepsia y tiene falta de movilidad en el lado izquierdo de su cuerpo, por lo que requirió la incapacidad.
Originario de Vigo en Galicia, ha estado en mallorca durante 26 años. Ahora, dice no saben a dónde acudir para poder tener una vida digna. “Vamos a un bar a tomar algo calentito y allí al menos podemos ir al baño”.