Un póster para celebrar la Cuaresma que muestra a Cristo como una mancha grasienta en un papel de pez y papas fritas ha desconcertado a los fieles en España.
La imagen fue comisionada para un servicio especial en Utrera, en la provincia de Sevilla, para marcar el mes cristiano de ayuno.
Se supone que el póster, creado por el artista Gonzalo Quesada, se basa en otros íconos religiosos como la Sábana Turín y el Santo Velo de Veronica.
Pero en cambio, la imagen de la cara de Jesús está hecha por el tipo de manchas aceitosas que una cena de pescado frito puede dejar junto con una tapa de botella de cerveza y algunas conchas de avellana.
Quesada explicó: “Es un tributo a la capacidad de encontrar a Cristo en cada detalle de nuestra vida diaria, recordándonos que él siempre está con nosotros.
“Cristo está presente en los momentos cotidianos de nuestras vidas, incluso en algo tan simple como una comida con amigos”.
El póster ha enfurecido a algunos adoradores que lo vieron lanzado en X.
Uno dijo: “Esto debe ser una broma, ¿verdad?”
Pero un partidario dijo: “Nos dice que lo divino también se encuentra en el humano, en lo cotidiano y en lo aparentemente insignificante, como un papel manchado de aceite”.