Los vendedores tradicionales de Churros estarán ausentes de Plaza España esta temporada navideña en Palma, ya que las nuevas regulaciones para puestos de comida callejera han hecho imposible que sus remolques operen en esta ubicación central. Diez familias locales que han estado ejecutando estas alimentos tradicionales representaron las generaciones asistieron a la reunión del Consejo de la Ciudad de Palma para expresar sus preocupaciones sobre su reubicación forzada.
Francisco Panttrigo, hablando en nombre de los proveedores afectados, declaró que “los puestos de churros y crepe no han recibido autorización para trabajar esta Navidad”. La incertidumbre se extiende más allá de los proveedores de Churro, con preguntas que surgen sobre otras atracciones tradicionales, incluidos los carruseles y el juego tradicional de “rana”. Las empresas afectadas incluyen Churrería Josana, Churrería Los García, Churrería Taover y Crepes Pili.
El concejal del medio ambiente y los mercados, Llorenç Bauzá, explicó que, si bien estos stands se administraron previamente en el departamento de mercados, ahora se clasifican de manera diferente como “vehículos y semirremolques que ocupan espacios públicos”. Intentó tranquilizar a los vendedores, afirmando que “la mayoría podrá operar en los mismos lugares que el año pasado”.
El pastor del concejal de PSOE, Angélica, destacó las preocupaciones de los residentes locales sobre las manchas de ruido y aceite, lo que condujo a la prohibición en Plaza España. Mencionó que, si bien se permitirá un puesto de churro en la plaza Porta Pintada, hay preocupaciones sobre el flujo peatonal hacia Sant Miquel y Olmos.
Los proveedores, que afirman estar en su cuarta generación de negocios, expresaron especial preocupación por la reubicación sugerida a Falca Verde, citando la falta de servicios públicos básicos como el agua y la electricidad. Han solicitado ubicaciones alternativas, incluido el Parque de Las Estaciones, pero esperan la confirmación final de las autoridades locales.