“El Big Bang nunca ocurrió”. « Noticias semanales del euro

Los físicos sostienen que este modelo podría ayudar a explicar varios misterios cósmicos. Crédito de la foto: Vadim Sadovski/Shutterstock.

¿Podría nuestro sistema solar, y todo lo que conocemos, existir realmente dentro de un agujero negro? Suena como algo sacado de una película de ciencia ficción, pero un creciente conjunto de investigaciones especulativas está dando a esta extravagante idea un sorprendente grado de atención científica. Artículos recientes en revistas como Universe y Symmetry, así como comentarios en Scientific American y Real Clear Science, han revisado la tan debatida teoría de la “cosmología de los agujeros negros”. Propone que es posible que el universo no haya comenzado con un Big Bang tradicional, sino que se formó dentro del horizonte de sucesos de un agujero negro masivo en un universo “padre”.

Los físicos sostienen que este modelo podría ayudar a explicar varios misterios cósmicos, incluido qué desencadenó la expansión del universo y por qué el espacio parece expandirse más rápido con el tiempo.

Un universo nacido del colapso

Dando la vuelta al Big Bang

En la cosmología clásica, el universo comenzó como una singularidad, un punto infinitamente denso que explotó hace aproximadamente 13.800 millones de años. Pero el modelo del universo de agujeros negros le da la vuelta a esa idea.

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Según investigadores como Enrique Gaztañaga del Instituto de Ciencias Espaciales de Barcelona, ​​nuestro universo pudo haber nacido cuando una estrella gigante o un cúmulo de materia colapsó bajo su propia gravedad en otro cosmos, formando un agujero negro cuyo núcleo luego “rebotó” en lugar de colapsar por completo. La expansión que ahora observamos podría ser el interior de ese rebote, el interior de un agujero negro convertido en universo.

El Dr. Gaztañaga escribió que la masa y el tamaño de nuestro cosmos conocido se ajustan a los parámetros físicos esperados dentro del horizonte de sucesos de un agujero negro supermasivo. En otras palabras, desde fuera, todo nuestro universo podría parecer nada más que un agujero negro en el cielo de otra persona.

Sugerencias sobre los giros de las galaxias y la curvatura espacial

Evidencias que alimentan el debate

El concepto sigue siendo muy teórico, pero algunos estudios recientes han detectado pistas inusuales que mantienen viva la discusión.

Uno de los más llamativos proviene de los datos sobre la rotación de galaxias distantes. El astrónomo Lior Shamir de la Universidad Estatal de Kansas analizó miles de imágenes de galaxias y encontró un ligero pero significativo sesgo en su dirección de giro. En lugar de una división uniforme entre la rotación en el sentido de las agujas del reloj y en el sentido contrario, más galaxias parecen girar en una dirección. Si el universo tiene una rotación general, como sugieren estos datos, podría coincidir con las predicciones hechas por el modelo de agujero negro, en el que el espacio-tiempo gira alrededor de un eje central, muy parecido a la rotación alrededor del horizonte de sucesos de un agujero negro.

Mientras tanto, otros físicos señalan que una pequeña curvatura positiva en la estructura del espacio, algo que actualmente están midiendo misiones europeas como Euclid, también podría sustentar un universo “cerrado” consistente con esta teoría.

Puntos clave

Algunos cosmólogos sugieren que el universo podría existir dentro de un agujero negro supermasivo. La evidencia incluye una posible rotación a gran escala y una ligera curvatura del espacio. La teoría ofrece una alternativa al modelo tradicional del Big Bang. La mayoría de los científicos se mantienen cautelosos y califican la idea de “interesante pero no probada”. Los datos futuros de misiones como Euclid pueden ayudar a confirmarlo o descartarlo.

Los científicos piden precaución

El escepticismo sigue siendo alto en la comunidad científica

A pesar de su intriga, la mayoría de los expertos coinciden en que la teoría del “universo de agujeros negros” aún está lejos de estar probada.

El astrofísico Paul Sutter escribió en Scientific American que si bien las matemáticas detrás de la idea son sólidas, la evidencia es, en el mejor de los casos, circunstancial. “Debemos tener mucho cuidado”, dijo. “Las amplias afirmaciones sobre el universo entero exigen pruebas extraordinarias”.

Otros astrónomos advierten que los desequilibrios observados en el giro de las galaxias podrían fácilmente deberse a sesgos en los datos o errores de observación. Aún así, admiten que ideas no convencionales como ésta son valiosas para probar los límites de la cosmología moderna.

Lo que podría significar para la humanidad

Una nueva comprensión del espacio y el tiempo.

Si futuras investigaciones confirmaran que el universo se encuentra dentro de un agujero negro, alteraría fundamentalmente nuestra comprensión del espacio, el tiempo y la realidad. La gravedad, la energía oscura e incluso la velocidad de la luz podrían comportarse de manera diferente a lo que suponemos.

Por el momento, sin embargo, la idea se encuentra firmemente en el ámbito de la especulación, un recordatorio de que la cosmología todavía tiene lugar para el asombro. Para los lectores curiosos de toda Europa, que siguen misiones como Euclid y el próximo Observatorio Vera Rubin, la investigación ofrece una ventana emocionante a las preguntas que los científicos todavía se hacen sobre dónde nos encontramos realmente en el cosmos.

Una teoría fascinante que aún carece de pruebas

Si bien la afirmación captura la imaginación en todo el mundo, no ha reemplazado el modelo estándar del Big Bang. La teoría del universo del agujero negro, sin embargo, sigue atrayendo la atención porque aborda lagunas de larga data en nuestra historia cósmica y porque, de ser cierta, significaría que nuestro sistema solar, nuestra galaxia y todo el espacio observable se encuentran dentro de uno de los objetos más extraños de la física.

Hasta que se demuestre lo contrario, la idea sigue siendo uno de los “qué pasaría si” más cautivadores de la ciencia moderna.