Se espera que el período de consulta continúe hasta 2026. Crédito de la foto: bublikhaus/Freepik
El Gobierno del Reino Unido está considerando la introducción de un impuesto de pago por milla para los automovilistas, como parte de los planes más amplios de la Canciller Rachel Reeves para reformar los impuestos a los vehículos y abordar la caída de los ingresos por impuestos al combustible. El plan se centraría principalmente en los vehículos eléctricos (EV), que actualmente contribuyen poco al impuesto sobre el combustible, aunque los vehículos de gasolina y diésel también podrían verse afectados en virtud de un sistema revisado.
Según documentos del Tesoro y comentarios públicos de funcionarios, el impuesto propuesto cobraría a los conductores una cantidad fija por cada milla recorrida. Si bien el plan aún está bajo consulta, los expertos señalan que podría aplicarse a todos los kilómetros recorridos, incluidos los viajes al extranjero, como los viajes de vacaciones a España, un destino popular para los turistas británicos.
Los funcionarios han destacado que el plan sería posible mediante el seguimiento digital del kilometraje, potencialmente a través de aplicaciones móviles o telemáticas en el automóvil. Los datos recopilados registrarían el número de millas recorridas y el cargo correspondiente se calcularía automáticamente, reduciendo la necesidad de informes manuales por parte de los conductores.
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Cómo podría funcionar el plan
Seguimiento del kilometraje y cálculo de cargos
La propuesta de pago por milla utilizaría sistemas digitales para controlar las distancias recorridas. Los conductores recibirían una tarifa por milla, que podría variar según el tipo de vehículo, las emisiones y posiblemente la hora o el lugar del viaje. Los primeros informes sugieren que a los propietarios de vehículos eléctricos se les podría cobrar aproximadamente tres peniques por milla, aunque las cifras exactas no se han confirmado formalmente.
El plan pretende reemplazar algunos elementos del actual impuesto especial sobre vehículos (VED), que se recauda anualmente en la mayoría de los automóviles, beneficiando particularmente a los vehículos eléctricos que actualmente pagan tasas más bajas o nulas. Al cambiar a un sistema basado en el kilometraje, el gobierno pretende garantizar que todos los vehículos contribuyan al mantenimiento de las carreteras en proporción a su uso real.
Para los británicos expatriados en España, la posibilidad de que las millas recorridas en el extranjero puedan computarse a efectos fiscales es motivo de preocupación. Muchos expatriados poseen automóviles en el Reino Unido y conducen regularmente a España para vacaciones o estancias largas, y el costo adicional por milla podría aumentar el gasto general de poseer y usar un vehículo para viajes internacionales.
Reacción pública y comentarios de expertos
Preocupaciones por la equidad, la privacidad y los viajes a España
La propuesta ha provocado reacciones encontradas. Los grupos de transporte por carretera y las organizaciones automovilísticas han acogido con satisfacción el principio de una fiscalidad más justa, pero han expresado preocupaciones sobre la privacidad, los costes y la administración. Los críticos argumentan que el seguimiento obligatorio podría resultar intrusivo, especialmente para las personas que viajan al extranjero, y que los cargos por milla podrían aumentar significativamente los costos de vacaciones, especialmente para las familias que conducen a España.
Los analistas económicos han señalado que el sistema de pago por milla podría aumentar los costos anuales para algunos conductores, especialmente los propietarios de vehículos eléctricos que actualmente se benefician de tasas impositivas más bajas. Dependiendo de los hábitos de conducción, el plan podría añadir cientos de libras al coste anual de propiedad de un vehículo, especialmente para aquellos que conducen con frecuencia a España o utilizan sus coches mucho en el extranjero. El Tesoro ha confirmado que no se ha tomado una decisión final y que cualquier implementación se implementaría gradualmente, probablemente con consultas y pruebas piloto para evaluar tanto la viabilidad técnica como la aceptación pública.
Puntos clave:
El gobierno del Reino Unido está considerando un impuesto de pago por milla para reemplazar o complementar los impuestos actuales sobre vehículos. El plan afectaría principalmente a los propietarios de vehículos eléctricos, pero podría incluir a todos los conductores. Los informes sugieren que puede aplicarse a conducir en el extranjero, incluidos los viajes regulares a España, aunque esto sigue sin confirmarse y es especulativo.
Próximos pasos para los expatriados británicos
Prepararse para posibles cambios mientras viaja
Se recomienda a los expatriados británicos en España que se mantengan informados a través de los canales gubernamentales oficiales, incluidos el Tesoro y el Departamento de Transporte. Aún no se ha aprobado ninguna legislación y detalles como tasas, exenciones y mecanismos de aplicación se aclararán una vez que concluyan las consultas. El gobierno ha indicado que la medida es parte de una estrategia a largo plazo para financiar carreteras de manera sostenible, mantener la equidad en los impuestos y adaptarse a las tendencias cambiantes del transporte. Los conductores que planeen vacaciones o estancias prolongadas en España deben monitorear las actualizaciones y prepararse para posibles ajustes en los costos de los vehículos en años futuros.
Se espera que el período de consulta continúe hasta 2026, y poco después podrían lanzarse planes piloto para el seguimiento de kilometraje y la administración digital. Cualquier implementación final probablemente se produciría después de suficientes pruebas, garantizando que los sistemas sean seguros, confiables y justos para todos los usuarios de la carretera, incluidos aquellos que viajan con frecuencia entre el Reino Unido y España.