Un nuevo descubrimiento podría frenar la contaminación plástica al convertir los desechos en combustible

Una innovación reciente podría facilitar la transformación de residuos plásticos en productos utilizables.

En septiembre de 2025, la Universidad de Delaware anunció un gran avance en la hidrogenólisis, una reacción química que utiliza gas hidrógeno y un catalizador para romper los enlaces de una molécula. En los plásticos, la hidrogenólisis puede facilitar la conversión de artículos como bolsas de supermercado y recipientes de alimentos en diferentes productos. Si bien es emocionante, este proceso a menudo se ve frenado por catalizadores ineficientes (que están destinados a acelerar la hidrogenólisis).

Aquí es donde entra en juego la Universidad de Delaware. Un equipo de investigación tomó un catalizador comúnmente utilizado en la hidrogenolisis plástica y lo hizo más poroso, permitiendo que la “reacción fluya más fácilmente”, según el primer autor del equipo. Esta sencilla solución “mejora la conversión de residuos plásticos en combustibles líquidos más rápidamente y con menos subproductos no deseados que los métodos actuales”, en palabras del comunicado de prensa de los investigadores.

El desarrollo podría proporcionar una respuesta a uno de los problemas más acuciantes de la sociedad. Si bien el plástico ha brindado varios beneficios a industrias clave, su contaminación es generalizada y ahora está apareciendo en lugares sin precedentes, incluido el fondo del Océano Ártico, el fondo de la Fosa de las Marianas e incluso los cerebros humanos.

Como resultado, los estadounidenses apoyan cada vez más medidas drásticas para frenar este desperdicio. Una encuesta de febrero de 2025 del grupo de conservación de los océanos Oceana encontró que el 80 por ciento de los votantes registrados están a favor de las políticas estatales y locales para reducir la espuma plástica de un solo uso. Esto sigue de cerca los resultados de una encuesta del Fondo Mundial para la Naturaleza de 2024, que encontró que más de dos tercios de los estadounidenses apoyan cobrar una tarifa o prohibir los plásticos de un solo uso.

Los gobiernos, a su vez, están utilizando esta insatisfacción pública para consolidar más poder; ocho estados y varias ciudades han prohibido las bolsas de plástico de un solo uso y otros han prohibido las pajitas de plástico. California (que también prohíbe las bolsas de plástico) ha ido un paso más allá y ha presentado una demanda contra ExxonMobil por supuestamente hacer afirmaciones falsas sobre la reciclabilidad de sus productos de plástico.

El anuncio de la Universidad de Delaware podría hacer que a los gobiernos les resulte más difícil justificar medidas verticales como éstas, pero el equipo de investigación todavía tiene que realizar investigación y desarrollo adicional y perfeccionar aún más su catalizador antes de poder encontrar un socio industrial. Afortunadamente, la universidad no está sola en su misión de convertir los residuos plásticos en algo valioso. La startup mexicana Petgas está operando una planta piloto para convertir espuma de poliestireno y otros plásticos duros en gasolina y diésel de alto octanaje. La empresa afirma que su combustible se quema de forma más limpia que la gasolina convencional debido a su menor contenido de azufre. Mientras tanto, la startup canadiense Aduro ha creado un proceso de reciclaje químico regenerativo para reciclar desechos plásticos comunes y convertirlos en productos utilizables. Espera ampliar su tecnología en un futuro próximo.

Este artículo apareció originalmente impreso bajo el título “La contaminación plástica al poder práctico”.