Zonas de bajas emisiones estancadas: España lucha por hacer cumplir su propia ley climática

El Ayuntamiento de Orihuela ha reconocido que carece de recursos internos suficientes y recientemente encargó un estudio técnico por valor de 18.142 euros para cumplir con los requisitos nacionales. Sin embargo, el proyecto aún figura como pendiente ante el MITECO.

Orihuela es uno de los 20 municipios españoles que aún tienen que tramitar formalmente una Zona de Bajas Emisiones (ZBE), a pesar de que la obligación legal está vigente desde enero de 2023. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), España cerró 2025 con 58 ZBE implementadas, 91 en proceso y 20 aún pendientes, mostrando solo un progreso limitado en los últimos meses.

La Zona de Bajas Emisiones (LEZ) de Torrevieja ha sido aprobada y prevista para su implementación en 2026, pero como muchas otras, el despliegue ha sido lento y lleva años de retraso en los plazos legales. La ciudad licitó contratos y adjudicó el trabajo para instalar infraestructura, pero no se impondrán multas hasta el 1 de enero de 2027, y las restricciones operativas totales se retrasarán mientras se preparan la concientización pública y los sistemas. Los críticos dicen que el progreso ha llegado tarde y la planificación es limitada

Las Zonas de Bajas Emisiones están reguladas por la Ley de Cambio Climático de 2021 y un real decreto de 2022, y son obligatorias para los municipios de más de 50.000 habitantes, los de más de 20.000 residentes que superen los límites de contaminación y todos los territorios insulares. Aunque la fecha límite original era enero de 2023, la implementación se ha retrasado repetidamente y el gobierno ahora permite extensiones hasta finales de 2026.

Los acontecimientos recientes ponen de relieve el despliegue desigual en todo el país. Pamplona acaba de activar su ZBE en el centro histórico, Sevilla ha suavizado sus sanciones, Valencia ha rechazado un modelo compatible con el Estado, Torrelavega suspendió temporalmente las restricciones durante Navidad y Vitoria comenzó a imponer multas a mediados de diciembre. Los desafíos legales también han sido frecuentes, aunque los tribunales no siempre se han puesto del lado de los oponentes.

En marzo, el Defensor del Pueblo español emitió recomendaciones a 33 municipios por sus retrasos. Nueve meses después, ocho de esos ayuntamientos siguen incumpliendo, incluido Orihuela. El Ayuntamiento de Orihuela ha reconocido que carece de recursos internos suficientes y recientemente encargó un estudio técnico por valor de 18.142 euros para cumplir con los requisitos nacionales. Sin embargo, el proyecto aún figura como pendiente ante el MITECO.

Los casos más destacados se dan en territorios insulares, que requieren planes coordinados entre autoridades locales y organismos ambientales regionales debido a su vulnerabilidad ambiental. Si bien algunas ciudades insulares ya han cumplido o están a punto de hacerlo, muchas islas siguen sin ZBE aprobadas.

El acceso a las Zonas de Bajas Emisiones se regula mediante las etiquetas medioambientales de la DGT (0, ECO, C y B), que clasifican los vehículos en función de los estándares de emisiones y no de los niveles reales de contaminación. Este sistema ha sido criticado y, aunque se propuso una reforma en el marco de la Ley de Movilidad Sostenible, finalmente fue eliminada durante las negociaciones parlamentarias. Mientras tanto, Madrid ha ampliado su moratoria sobre las restricciones a los vehículos de residentes sin etiqueta hasta 2026, y Barcelona restringirá el acceso a los vehículos con etiqueta B durante los episodios de alta contaminación a partir de enero de 2026.

En general, la implementación de Zonas de Bajas Emisiones en España sigue siendo lenta, fragmentada y políticamente disputada, y Orihuela sigue siendo uno de los municipios que aún no las cumple plenamente.