La nave espacial TESS de caza de planetas de la NASA captó recientemente un tipo muy diferente de objeto cósmico: el cometa interestelar 3I/ATLAS.
Durante una observación especial del 15 al 22 de enero, el satélite de estudio de exoplanetas en tránsito (TESS) observó repetidamente el cometa 3I/ATLAS mientras salía de nuestro sistema solar. Con su amplio campo de visión, TESS registró al cometa como un punto brillante y de rápido movimiento que arrastra una tenue cola a través de un campo estelar abarrotado.
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Científicos como Muthukrishna esperan utilizar el conjunto de datos para estudiar la actividad y rotación del cometa, pistas que revelan con qué fuerza está arrojando polvo y gas y con qué rapidez gira el núcleo del cometa.
Las mediciones del TESS sitúan el brillo del cometa 3I/ATLAS en aproximadamente 11,5 de magnitud aparente, aproximadamente 100 veces más débil de lo que podemos ver a simple vista, pero accesible mediante telescopios.
La misión TESS de la NASA fue diseñada para encontrar exoplanetas mediante el método de tránsito, en el que una estrella lejana se oscurece ligeramente cuando un planeta de su sistema pasa frente a ella. Pero el amplio campo de visión y el monitoreo constante de TESS también lo hacen útil para detectar y rastrear objetos más cercanos, incluidos cometas y asteroides, durante períodos de tiempo más largos.
Esta capacidad ayudó a los astrónomos a detectar el cometa 3I/ATLAS incluso antes de saber que estaba allí. TESS observó un cometa en mayo de 2025, dos meses antes de que se descubriera 3I/ATLAS. Al revisar todos los datos y compilar múltiples observaciones, los astrónomos podrían filtrar al visitante interestelar a través del ruido y rastrear sus movimientos. Aunque lamentablemente esto no nos dice dónde se originó el cometa, sí nos brinda otros detalles clave.
Las observaciones TESS de enero ya están disponibles públicamente y se pueden encontrar en el Archivo Mikulski para Telescopios Espaciales. Es dentro de estas preciosas horas que los astrónomos pueden encontrar patrones repetidos de brillo que revelen más secretos sobre nuestro breve visitante interestelar.