A partir del 25 de febrero, los ciudadanos de 85 países exentos de visa, incluidos España, Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón y todos los demás estados miembros de la UE, deberán tener una ETA (o e-Visa) aprobada de £ 20 antes de poder abordar cualquier transporte al Reino Unido. Los ciudadanos británicos e irlandeses están exentos, al igual que los viajeros que ya posean otro tipo de visa británica o una visa electrónica vinculada a su pasaporte.
Las empresas de transporte estarán legalmente obligadas a verificar el estado ETA de cada pasajero a través de una API gubernamental, de la misma forma que actualmente validan los datos del pasaporte. El incumplimiento de esta norma podría dar lugar a sanciones civiles de hasta 50.000 libras esterlinas por vuelo o viaje en ferry. Fuentes de la industria indican que el plazo ajustado está obligando a algunos operadores a acelerar las integraciones tecnológicas que estaban planeadas para finales de año, mientras que las líneas de ferry más pequeñas están buscando urgentemente proveedores externos que puedan conectarse al sistema de control fronterizo del Ministerio del Interior.
España tiene una población significativa de ciudadanos con doble ciudadanía británico-española, así como residentes británicos de larga duración. Para estos viajeros, los nuevos requisitos de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) suponen un desafío único. Este permiso digital de 2 años ahora es obligatorio para todos los ciudadanos españoles que viajen al Reino Unido, ya sea por negocios, placer o cualquier otro motivo. Sin embargo, esta regla introduce una situación particularmente complicada para los ciudadanos con doble nacionalidad británica y española.
A los ciudadanos con doble nacionalidad británico-española se les advierte que si viajan al Reino Unido con sus pasaportes españoles, no podrán eludir el sistema ETA. En su lugar, deben solicitar una ETA, lo que podría significar pagar la tarifa de £20. Para evitar la tarifa y evitar posibles problemas en la frontera, se recomienda a las personas con doble nacionalidad que viajen con sus pasaportes británicos. Al hacerlo, pueden demostrar automáticamente su derecho de residencia en el Reino Unido y evitar el requisito de una ETA.
Esto optimizará su experiencia de viaje y les permitirá evitar el paso adicional de solicitar un permiso digital. A medida que se implemente el sistema ETA, las personas con doble nacionalidad deberán ser extremadamente cautelosas y asegurarse de viajar con el pasaporte correcto para evitar demoras o complicaciones innecesarias, según Travel and Tour World.