Orihuela se preparó el viernes y sábado ante el fuerte viento que azotó el municipio, lo que provocó la alerta naranja del 112. El Ayuntamiento activó un operativo especial de emergencia que duró toda la noche, en el que Policía Local, Protección Civil, dotaciones municipales y el Consorcio Provincial de Bomberos trabajaron sin parar.
Se duplicaron las patrullas, se desplegaron unidades móviles de emergencia y los equipos de Parques y Jardines se mantuvieron en alerta máxima. Los servicios de alumbrado público, limpieza viaria y recogida de residuos trabajaron las 24 horas del día para restablecer la normalidad.
La tormenta provocó la caída de ramas en toda la localidad, la rotura de cables de telecomunicaciones que dejaron algunas instalaciones sin internet y el aflojamiento de tejas que debieron ser aseguradas. En Las Espeñetas, tres farolas fallaron debido a la corrosión agravada por la micción repetida de los perros. Hurchillo sufrió un apagón de cuatro horas tras la caída de una línea de suministro, ya reparada. En la costa sólo se registraron incidentes menores, entre ellos una valla publicitaria caída y retirada por los bomberos.
El concejal de Emergencias, Víctor Valverde, ha agradecido el incansable trabajo de los equipos y ha elogiado la coordinación entre los servicios municipales y el consorcio de bomberos. También reconoció a Pedro Gómez de MeteOrihuela por las actualizaciones meteorológicas y a las empresas públicas Ecoplan e Ildo por el seguimiento costero. Se instó a los residentes a ser cautelosos, evitar viajes innecesarios y guardar los objetos sueltos en casa.