empleos cruciales y la economía

Más de 40 entidades, entre asociaciones y empresas, entre ellas la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (Pimem) y la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa (Pimeco), presentaron este martes un manifiesto ante el Ayuntamiento de Palma reclamando la continuidad y estabilidad del turismo de cruceros en Mallorca. Los colectivos expresaron su rechazo a la política del consistorio en sus intenciones de restringir la llegada de cruceros a la capital balear.

La plataforma ha argumentado que el sector inició hace tiempo una transición pionera y ha hecho una clara apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías pioneras para cumplir con la normativa internacional.
El portavoz de la plataforma, Álex Fraile, ha dicho que no hablamos de promesas sino de inversiones millonarias y ha puesto como ejemplo que muchos de los barcos que ahora llegan a Palma ya funcionan con gas natural licuado (GNL), que reduce emisiones y partículas, o con electrificación, donde la clave es la conexión con la costa.

‘Si el gobierno y la Autoridad Portuaria aceleran esto, los barcos apagarán sus motores en el puerto, eliminando el humo en la ciudad. No es lógico que las navieras se anticipen a esto y que los puertos españoles no estén adaptados para las conexiones eléctricas’, añadió. Este es el argumento económico más poderoso, según la plataforma. Para la asociación, los cruceros no son sólo un producto ligado al sol y la playa.

‘Es la capacidad de sostener a muchos trabajadores y pequeñas empresas, comercio, restaurantes, guías, transporte discrecional, taxis y agencias de viajes’, añadió Fraile, quien señaló que los cruceristas de clase media alta que buscan cultura y gastronomía fuera de temporada alta son el perfil que Baleares necesita para no depender del monocultivo de sol y playa.

Según la misma plataforma, el diálogo social “agresivo” ha disminuido en intensidad debido a los acuerdos de limitación. Agregaron que tres cruceros por día han reducido significativamente el número de escalas y pasajeros, y que esto se ha cumplido estrictamente. Por otro lado, también han señalado la variable del realismo económico, destacando la importancia de ser más conscientes de que ‘prohibir sin alternativa es peligroso para el empleo local’. Para Álex Fraile, “la desaparición de la confrontación directa nos brinda una oportunidad histórica para trabajar a través de la colaboración público-privada”.

Para garantizar su supervivencia a largo plazo, la plataforma Sí a los Cruceros ha pedido al Gobierno que comunique los datos, invierta la tasa turística sostenible (ITS) en la electrificación de los muelles y utilice tecnología para garantizar que no coincidan todos los turistas al mismo tiempo en un lugar determinado. ‘Necesitamos que el gobierno sea un aliado proactivo. Apostar por los cruceros significa apostar por una industria moderna, tecnológica y capaz de sostener nuestra economía cuando el resto del sector turístico está parado. Es, en definitiva, una cuestión de responsabilidad y de futuro’, concluyó.

Pimem ha mostrado su total apoyo a la plataforma. Su presidente, Jordi Mora, ha asegurado que es un error ir en contra de este sector, ‘que es el que mejor ha entendido los pasos que debe dar para ofrecer un servicio sostenible’. Mora ha pedido que se respeten los acuerdos que se alcanzaron en su momento entre el sector y la administración.

Por su parte, la presidenta de Pimeco y vicepresidenta de Pimem, Carolina Domingo, sostuvo que el turismo de cruceros es un elemento clave en el dinamismo comercial de Palma, especialmente en temporada baja.
Según explicó, la reducción de las escalas tiene un impacto inmediato en las pequeñas y medianas empresas, que durante los meses de invierno dependen en gran medida de este flujo de visitantes para mantener su actividad. ‘Comercios, restauración, servicios, transporte y cientos de pequeños comercios se benefician de una actividad que se considera complementaria pero imprescindible’, concluyó Domingo.