Los ojos afectan nuestra percepción de la mente de un robot humanoide

Sólo se necesitan unos pocos clics en Photoshop para hacerlo. Tomas un humanoide realista, encuentras el área alrededor de las cuencas y, cortas, los ojos desaparecen. En su lugar hay un vacío liso y pegajoso. Es un pequeño retoque estético, pero lo cambia todo.

Durante mucho tiempo hemos sospechado que “los ojos son las ventanas del alma”, un proverbio que a menudo (y tal vez erróneamente) se atribuye a Shakespeare. Pero a medida que empezamos a vivir junto a máquinas que se parecen cada vez más a nosotros, esta sabiduría popular está recibiendo un riguroso entrenamiento científico. Jari Hietanen y su equipo de la Universidad de Tampere en Finlandia querían saber: si le pones ojos a un robot, ¿de repente empezamos a creer que hay “alguien” en casa?

“Esto es importante”, considera Hietanen, “porque la percepción de la mente influye en la empatía, la voluntad de cooperar e incluso en la forma en que las personas tratan la tecnología de forma ética”.

El equipo utilizó un generador de imágenes de IA para crear dos docenas de robots de alta resolución. Eran variados: algunos parecían niños, otros adultos. Algunos tenían ojos incrustados en sus “cráneos”, mientras que otros los mostraban en pantallas faciales digitales. Luego vino la cirugía de Photoshop para crear versiones “sin ojos” de exactamente las mismas máquinas.

Cuando se pidió a 200 voluntarios que calificaran estos robots, los resultados fueron notablemente consistentes. Se consideró que los robots con ojos tenían más “agencia” (la capacidad de pensar, planificar y evaluar las consecuencias) y más “experiencia”, es decir, la capacidad de sentir hambre, dolor o alegría.

Tampoco fue sólo un prejuicio consciente. En un segundo experimento utilizando la Prueba de Asociación Implícita (IAT), los investigadores descubrieron que esta “percepción mental” se activa a un nivel preconsciente. Nuestros cerebros parecen estar haciendo el cálculo de “ojos es igual a mente” incluso antes de que hayamos terminado de registrar la imagen.

¿Por qué es así? Desde una perspectiva evolutiva, tiene sentido. Estamos programados para rastrear la mirada porque indica dónde está mirando un depredador o qué está pensando un miembro de la tribu. Pero en el mundo de la robótica, este instinto es un arma de doble filo. Algunos especialistas en ética de la IA ya han “advertido explícitamente contra la adición de ojos” a los robots. Temen que sea una forma de engaño, una forma de engañarnos para que sintamos una máquina que, en el fondo, es sólo un conjunto de cables y códigos.

Es una elección de diseño con riesgos en el mundo real. Si un robot sanitario tiene ojos, un paciente anciano podría sentir una conexión más profunda con él. Si un robot de entrega no lo hace, es más probable que lo saquemos del camino en una acera llena de gente.

El estudio de Hietanen muestra que los ojos son mucho más que un simple esmalte. Son el interruptor de nuestra empatía. A medida que desembolsamos más de estas máquinas, tendremos que decidir: ¿queremos mirar nuestra tecnología a los ojos o preferimos permanecer en la oscuridad?

Enlace del estudio: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1053810025001564

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