14 comidas inusuales que no creerás que se comen en España

España es bien conocida como un destino gastronómico famoso por su jamón, tortilla y paella, pero también alberga algunas comidas extrañas de las que quizás no hayas oído hablar.

Callos – Guiso de callos

Callos es un guiso de tripas de animales que se sirve en muchos bares de Madrid (donde se llama callos a la madrileña) y contiene garbanzos, morcilla, callos y pimientos.

No se ahorra nada cuando se trata de callos en España. Foto: Javier Lastras/Wikipedia (CC BY 2.0)

Calçots – cebollas verdes catalanas

Los calçots de especialidad catalana son más peculiares por la forma en que se comen que por su sabor. Para ingerir estas cebolletas gigantes, primero pela la capa exterior carbonizada, las sumerges en una salsa y luego las sostienes en el aire antes de introducirlas lentamente en tu boca.

Cuando los catalanes se reúnen para comer calçots, toman una ‘calçotada’. Foto: Silvia Martín/Wikipedia (CC BY 2.0)

Percebes – Percebes

Los percebes son un manjar en España que puede llegar a costar hasta 150€ el kilo. Te comes estos espeluznantes crustáceos succionándolos de su caparazón, y son particularmente popular en Galicia y el País Vasco en el norte de España.

Espere pagar mucho por los percebes en España porque la pesca de percebes es un trabajo peligroso. Foto: José Antonio Gil Martínez/Wikipedia

Oreja de cerdo – Oreja de cerdo

La oreja de cerdo es una tapa muy popular en España. El cartílago masticable se sirve asado o hervido en cocido o guiso, o también se puede asar o frito (conocido habitualmente como oreja a la plancha). en especias hasta que esté ligeramente carbonizado.

Orejas de cerdo en salsa de tomate. Foto: Tamorlan/Wikipedia (CC BY 3.0)

Migas – Pan rallado

Las migas, o pan rallado en inglés, son una comida popular en toda España, especialmente en el sur. En Extremadura el plato incluye pan del día anterior remojado en agua, ajo, pimentón y aceite de oliva. En otras partes del país, las migas se cocinan con tocino o chorizo ​​para darle el sabor que tanto necesita.

Las migas son un plato bastante soso y con todos los sabores fuertes presentes en la cocina española. Foto: Pedrosefarín/Wikipedia (CC BY-SA 3.0)

Morcilla – Morcilla

Aquellos a los que les da arcadas la idea de comer morcilla británica se llevarán una agradable sorpresa. La morcilla, como se la conoce en España, está por todas partes ofreciendo la mejor sangre que un cerdo puede ofrecer. La morcilla de Burgos es la más famosa de todas, que se elabora con arroz.

La morcilla está muy rica, sobre todo si no te paras a pensar en lo que estás comiendo. (Foto de CESAR MANSO / AFP)

Caracoles – Caracoles

Los españoles y los franceses tienen sus diferencias, pero algo que sí comparten es su amor por los caracoles. Los platos de caracoles son populares en Cataluña, la región de Valencia y Andalucía, donde los gasterópodos se han recolectado de forma silvestre durante mucho tiempo.

Los caracoles se comen en varios países, entre ellos España. (Foto de JEAN-PHILIPPE KSIAZEK / AFP)

Criadillas – Testículos

Si eres aprensivo y nuevo en las criadillas, come primero y pregunta qué son después. De lo contrario, es muy probable que tengas que hacer una visita rápida al baño, después de descubrir que en realidad son testículos de toro (o testículos de cualquier otro animal). Un artículo de 2022 del diario catalán La Vanguardia preguntaba “¿Por qué hemos dejado de comer testículos?”, creemos que ya sabemos la respuesta.

Testículos de cabra. Foto: Tamorlan/Wikipedia (CC BY-SA 3.0)

Angulas – Gulas

Las angulas (también conocidas como gulas) pueden parecer espaguetis blancos y grises, pero en realidad son gulas desmenuzadas que tienen entre dos y tres años. Las gulas son populares en el norte de España y, como su pesca está restringida, suelen ser bastante caras.

Las gulas suelen cocinarse al ajo junto con gambas. Foto: Juan Mejuto/Wikipedia (CC BY-SA 2.0)

Crestas de gallo – Cockscombs

Las crestas de gallo son la parte gomosa de color rojo de las crestas de la cabeza del gallo y son típicas de Castilla y León y la región de Madrid, particularmente de Zamora y Cuenca. De textura gelatinosa parecida a las setas, se suelen guisar con verduras y especias.

Son muy típicos de Castilla y León y de la Comunidad de Madrid.

Peines de gallo, para aquellos que se han cansado de las deliciosas pechugas de pollo. Foto: Tamorlan/Wikipedia (CC BY-SA 2.5)

Cabezas de cordero – Cabezas de oveja

Las cabezas de oveja asadas se comen tradicionalmente en Aragón, en el noreste de España, donde se les llama cabezas de ternasco. Hoy en día, las cabezas de oveja sólo son populares entre las generaciones mayores, ya que los jóvenes las encuentran bastante desagradables y hay que saber quitar la carne de la cabeza.

La mejor manera de comer ternasco es aparentemente romperle la cabeza con las propias manos antes de morder la carne. Diego Delso/Wikipedia

Y algunas menciones honoríficas más…

Lamprea en su sangre – Lamprea en su propia sangre

En pocas palabras, la lamprea es mitad pez, mitad serpiente, y debido a que se alimenta de otros peces, a menudo se la llama “el vampiro marino” en Galicia, donde se pesca en las aguas del río Miño. En esta región del noroeste se suele cocinar en su propia sangre, lo que le da un aspecto oscuro y repugnante, aunque está destinado a ser delicioso.

Filloas de sangre – Panqueques de sangre

Las filloas de sangre, conocidas como crepes o crepes de sangre gallega, se elaboran con sangre de cerdo. Por lo general, se comen durante los meses de otoño e invierno, y son particularmente populares en la época de carnaval porque es la temporada habitual de matanza.

Burro – Burro

No confundir con el burrito, el wrap estilo mexicano. El burro es aparentemente parecido a la ternera, y muy típico de Granada. Los españoles aseguran que también tiene grandes beneficios para la salud, protegiendo contra el asma y la neumonía, entre otras.