“Durante meses, las agencias de inteligencia israelíes y estadounidenses –incluida la CIA– habían estado observando en secreto al ayatolá Ali Jamenei de Irán esperando el momento justo”, informa CNN.
“Estaban monitoreando sus patrones diarios: dónde vivía, con quién se reunía, cómo se comunicaba y dónde podría retirarse bajo amenaza de ataque… También estaban vigilando a los principales líderes políticos y militares de Irán, que rara vez se reunían en el mismo lugar con el ayatolá, el líder supremo del país durante casi cuatro décadas”.
“Durante los últimos días, encontraron su oportunidad. Altos funcionarios iraníes, incluido Jamenei, planearon reunirse el sábado por la mañana en sitios separados en un complejo de Teherán que alberga las oficinas del ayatolá, la presidencia iraní y el aparato de seguridad nacional”.
“El líder supremo, demasiado cauteloso, se sintió menos vulnerable durante las horas del día, dijo una fuente israelí, y bajó la guardia”.
Guardar en favoritos