Pero Madrid depende en gran medida de Washington en lo que respecta a energía, ya que el 15 por ciento del petróleo y el gas que ingresa al país proviene de Estados Unidos. Esa dependencia podría resultar problemática, especialmente después de la interrupción del flujo de gas natural licuado desde Medio Oriente.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, dijo que Madrid estaba monitoreando la situación, pero dijo que los españoles podían permanecer “totalmente tranquilos”.
En una entrevista en la cadena de radio española Cadena Ser el miércoles, el ministro minimizó las preocupaciones sobre un posible embargo comercial contra España, insistiendo en que siempre es importante recordar que “la Unión Europea opera en un bloque comercial y nuestras relaciones bilaterales se rigen por el acuerdo que alcanzamos en agosto del año pasado”.
Cuerpo también destacó la importancia de los vínculos existentes entre empresas privadas a ambos lados del Atlántico. “Existen enormes coincidencias entre empresas españolas y americanas, pero esos vínculos se han forjado a lo largo de años y nos estamos centrando en reforzarlos”, afirmó. “Y contamos con un plan que nuestras empresas pueden utilizar para atravesar estos períodos de incertidumbre”.
Pero el ministro reconoció el impacto que el conflicto en Irán podría tener sobre la inflación y dijo que ya se estaba sintiendo en el sector energético. Los aumentos de precios relacionados con el transporte y la movilidad dependerían de cuánto dure la inestabilidad, añadió.
Sánchez, por su parte, instó a los españoles a mantener la calma en medio de las amplias amenazas de Irán a Europa y las amenazas de Trump de atacar directamente a España.
“Tenemos absoluta confianza en la fuerza económica, institucional y, diría también, moral de nuestro país”, afirmó el primer ministro. “En momentos como este nos sentimos más orgullosos que nunca de ser españoles”.