El Ayuntamiento de Palma sabía desde hacía unas semanas que la ciudad no había conseguido entrar en la lista final para ser Capital Europea de la Cultura de España en 2031, y ahora está claro por qué la candidatura fracasó.
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El Ayuntamiento de Palma sabía desde hacía unas semanas que la ciudad no había conseguido entrar en la lista final para ser Capital Europea de la Cultura de España en 2031, y ahora está claro por qué la candidatura fracasó.
El comité de evaluación de la Comisión Europea ha publicado su informe. Se critica así una candidatura de Palma cuyo programa cultural y artístico estaba “muy poco desarrollado”. “Era más una metodología basada en el turismo que un concepto artístico y un programa cultural de un año de duración creado específicamente para el título”.
El informe evaluó sus fortalezas y debilidades. Como elementos positivos destacó el “proyecto transformador” en el área del Edificio GESA que incluye elementos artísticos y culturales. Sin embargo, “la relación entre el marco estratégico general y los proyectos incluidos en la lista de Capital Europea de la Cultura no estaba claramente definida”.
La visión a largo plazo del proyecto, que pretende cambiar el modelo turístico a través de la cultura y el arte, “es ambiciosa” pero “faltan objetivos específicos más allá de 2031”.
Toda la aplicación se centró en “metodología más que en proyectos”. Había “información muy limitada, a partir de la cual no fue posible evaluar la dimensión artística y la calidad del programa, ni valorar la variedad artística o las formas culturales”. El informe critica la falta de ejemplos concretos y califica el programa de “muy subdesarrollado y artísticamente insuficiente”.
La comisión también ha cuestionado el presupuesto. Se trataba de 48,5 millones de euros, pero estaba respaldado con poca información y sin detalles.