El acuerdo de gobierno en Aragón está más cerca y es cuestión de “las próximas horas”. El Partido Popular y Vox ultiman un nuevo acuerdo de gobierno, en este caso en la comunidad autónoma, donde las elecciones autonómicas se celebrarán el pasado mes de febrero y donde el popular Jorge Azcón aspira a ser investido de nuevo presidente de esa comunidad. Tras la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura, que se sustanciará este miércoles en la Asamblea extremeña, los de Alberto Núñez Feijóo y los de Santiago Abascal están “cerca” de cerrar ese otro acuerdo, según ha confirmado en una entrevista en Antena 3 el propio presidente de Vox.
Un día antes de la celebración del Día de Aragón ya apenas diez jornadas del final del plazo para la investidura, el 3 de mayo, la coalición de derechas podría presentar su nuevo acuerdo siguiendo la estela de Extremadura, tras la investidura de María Guardiola como presidenta.
Después de más de dos meses y medio de negociaciones soterradas “a fuego lento”, sin apenas filtraciones y tras solo una reunión pública entre PP y Vox, varias fuentes apuntan a que será hoy, o como muy tarde este viernes, cuando se oficialice el pacto. Eso sí, fuentes de la negociación en Aragón piden cautela y no dan por hecho que el acuerdo se pueda avanzar este miércoles porque quedarían todavía los últimos “flecos” por resolver.
PP y Vox han apurado los plazos en Aragón como nunca y llegan a este 22 de abril, previo a la celebración institucional del Día de Aragón, para presentar un acuerdo que sentará las bases del futuro Gobierno y que puede definir, con mucha probabilidad, el reparto de fuerzas en el nuevo Consejo de Gobierno, donde se espera que Vox pueda asumir más carteras que en su primera coalición, con un peso proporcional al que otorgaron las urnas.
Desde las elecciones anticipadas del pasado 8 de febrero, en las que Azcón aspiraba a dependiente menos de Vox pero acabó perdiendo su apuesta, el PP ha sido consciente de que cedió territorio en beneficio de la ultraderecha y de que el único camino posible se abría buscando el pacto con el partido de Santiago Abascal. Un pacto en el que, también desde el primer momento, se dio por hecho que Vox podía llegar a tener hasta un tercio de los asientos del Ejecutivo aragonés.
La gestión de la inmigración, la prioridad nacional, la desregulación, la vivienda o las bajas de impuestos han estado en la hoja de ruta de las negociaciones desde el principio. Y se prevé que sean la columna vertebral de un acuerdo de gobierno más concreto que el de 2023, que puede incluir el compromiso de la aprobación de presupuestos durante los cuatro años de legislatura, y los plazos establecidos para la adopción de cada medida, como en Extremadura.
Si finalmente el pacto se anuncia este miércoles, le permitirá al presidente Azcón llegar al Día de Aragón con un acuerdo con Vox que le ofrecería una imagen de estabilidad en medio de la incertidumbre, después de cuatro meses de parálisis en el Ejecutivo. Y está por ver cuánto cede el PP en este acuerdo, que puede ser igual de simbólico si recoge algunas de las peticiones de Vox más contrarias a los intereses de Aragón.
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