El expresident de la Generalitat Carles Puigdemont ha solicitado al Tribunal Supremo que le entregue el material requisado durante el referéndum del 1 de octubre de 2017 para garantizar su “custodia, conservación y preservación”, en respuesta a la decisión del alto tribunal de autorizar su destrucción la semana pasada.
En un escrito dirigido a la Sala Segunda, Puigdemont pide ser designado depositario de estos objetos en su condición de expresidente y como “máximo responsable institucional” de la convocatoria del referéndum. Además, reclamar la suspensión cautelar de la destrucción del material, acordada a instancias de la Dirección General de la Policía de la Generalitat.
La petición llega después de que el Supremo avalara el pasado 16 de abril la destrucción de todo lo intervenido durante la jornada del 1-O, con la única excepción de “una o dos muestras” de cada objeto, que quedarían bajo custodia judicial. El material, incautado por los Mossos d’Esquadra y almacenado en distintas dependencias policiales, debía ser centralizado antes de proceder a su eliminación.
Puigdemont argumenta que estos objetos están “directamente vinculados a un acontecimiento de extraordinaria significación institucional, política e histórica” y que forman parte “indisociable” de la memoria democrática de Cataluña. En este sentido, advierte de que su destrucción supondría una “pérdida irreparable” de elementos con valor testimonial y patrimonial.
El expresidente propone que el material se conserve en el marco de la Oficina del Presidente, en lugar de ser destruido, para garantizar su preservación y valor histórico. Mientras tanto, Puigdemont sigue en el extranjero a la espera de que se resuelva la aplicación de la ley de amnistía sobre los delitos que se le atribuyen precisamente por la organización de ese referéndum.
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