Richard Haass: “Según se informa, Irán ha propuesto a Estados Unidos que los dos países se concentren en reabrir el Estrecho de Ormuz y pospongan la consideración del programa nuclear de Irán y otras cuestiones. Estados Unidos debería aceptar este enfoque y sugerir que estas negociaciones comiencen lo más rápido posible”.
“Posponer la discusión sobre la cuestión nuclear tiene sentido. Hay momentos en que agregar temas a una negociación puede crear compensaciones que hagan que el acuerdo sea menos difícil. Este no es uno de esos momentos. Las negociaciones anteriores sobre el programa nuclear de Irán han llevado años. Ambas son altamente técnicas y profundamente polémicas. La brecha entre Estados Unidos e Irán sobre los elementos básicos de cualquier acuerdo: qué se debe hacer con las casi mil libras de uranio enriquecido en Irán; si Irán debería tener derecho a enriquecer uranio y, de ser así, cuánto y a qué nivel; qué moratoria, si la hubiera, debería haber sobre el enriquecimiento futuro y cuánto debería durar y qué debería hacerse con respecto a las inspecciones – impide cualquier acuerdo rápido”.
“La conclusión es clara: vincular la apertura del Estrecho con el logro de un resultado mutuamente aceptable en cuestiones nucleares correría el riesgo de hundir a la economía mundial en la depresión”.
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