La inflación española se enfrió en abril gracias a la caída de los precios de la electricidad, incluso cuando la guerra en Oriente Medio sacudió los mercados energéticos mundiales, según mostraron datos oficiales el miércoles.
La cifra de abril del 3,2 por ciento se produjo después de que la inflación anual en una de las economías desarrolladas más dinámicas del mundo alcanzara un máximo de 21 meses del 3,4 por ciento en marzo debido a que los precios del combustible se dispararon.
Los precios en el sector turístico también contribuyeron a la desaceleración al subir menos que en abril de 2025, indicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en un comunicado.
Irán cerró el Estrecho de Ormuz, una vía fluvial comercialmente crítica para las exportaciones de petróleo y gas del Golfo, después de que los ataques de Estados Unidos e Israel desencadenaran la guerra el 28 de febrero, desatando turbulencias en los mercados energéticos mundiales.
El gobierno izquierdista de España implementó medidas por valor de 5.000 millones de euros (5.900 millones de dólares) para amortiguar el golpe a los hogares y las empresas, incluidos recortes de impuestos y un subsidio directo para los sectores más afectados.
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Sin embargo, los costos de combustible y lubricantes para vehículos personales aumentaron en abril, añadió el INE.
La cuarta economía más grande de la Unión Europea está menos expuesta a las turbulencias que otros pares gracias a su apuesta por la energía renovable, que representa alrededor del 55 por ciento de su combinación energética.
El país importa la mayor parte de su petróleo crudo de América y África, mientras que Estados Unidos y Argelia son fuentes clave de gas.