Ocho de cada diez españoles están preocupados por la guerra en Irán, porque creen que les afecta personalmente y supone un riesgo importante para la paz internacional, mientras que un 60,4% cree que la imagen de España en el mundo ha mejorado gracias a la postura del presidente Pedro Sánchez frente a los bombardeos de Israel y Estados Unidos, según el Barómetro de abril del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
En concreto, el 83,9% de los españoles está preocupado por este conflicto armado –en detalle, un 29,1% está muy preocupado, un 39,3% bastante preocupado y un 15,5% algo preocupado–, mientras que un 7,3% dice no estar muy preocupado y un 6,2% dice no estar nada preocupado.
Además, el 86,4% de los encuestados cree que esta guerra supone un riesgo importante para la paz mundial, frente al 10,1% que no lo cree. Y hasta un 52,6% teme que el conflicto actual pueda llevar al uso de armas nucleares, frente a un 39,6% que lo rechaza y un 7,3% que no lo sabe.
En su cuestionario, el instituto encuestador que dirige José Félix Tezanos pregunta cuánto ha mejorado la imagen de España en el exterior tras la postura de Sánchez frente a esta guerra, y la mayoría lo valora positivamente: un 20,8% cree que ha mejorado mucho, un 17,8% bastante y un 11,8% algo, mientras que un 13,1% dice que ha mejorado poco y un 29,5% que no ha ayudado en nada.
El 58,5% dice que esta guerra les afecta personalmente. Entre ellos, lo que más les está afectando es el aumento del precio de los combustibles (para un 94,3%), el encarecimiento de la cesta de la compra (92,5%), el encarecimiento de la luz y el gas (80,1%), una mayor sensación de inseguridad o riesgo (69,6%) y el impacto en su bienestar emocional o estado de ánimo (56,3%).
Las últimas semanas no han sido tranquilizadoras para quienes pensaban que Europa podría navegar su complicada relación con el presidente estadounidense Donald Trump. Esta semana, Trump arremetió contra el canciller alemán Friedrich Merz por sus críticas a la guerra de Irán, calificándolo de “totalmente ineficaz”. El viernes, el Pentágono dijo que recortaría 5.000 de los 36.400 soldados que tiene estacionados en Alemania y aumentaría los aranceles sobre automóviles y camiones de la Unión Europea, una medida que afectará más a Alemania.
Trump ha apuntado al primer ministro británico Keir Starmer en términos sorprendentemente personales, diciendo que él “no es Winston Churchill” y amenazando con imponer un “gran arancel” a las importaciones del Reino Unido. El Departamento de Defensa de Trump ha propuesto castigar a los aliados de la OTAN que cree que no apoyan las operaciones estadounidenses en la guerra con Irán, incluida la suspensión de España como miembro y la revisión del reconocimiento estadounidense de las Islas Malvinas como posesión del Reino Unido.
“Es, cuanto menos, inquietante”, dijo un diplomático europeo. “Estamos preparados para cualquier cosa, en cualquier momento”.
Las últimas andanadas de Estados Unidos, lanzadas por desacuerdos sobre la guerra de Irán, aparentemente han devuelto las relaciones entre Estados Unidos y Europa a los primeros días de la segunda administración Trump y plantean nuevas preguntas sobre la mejor manera de manejar a un aliado voluble.
Un segundo diplomático europeo dijo que la excanciller alemana Angela Merkel, que tuvo una relación difícil con Trump durante su primer mandato, había modelado el enfoque correcto. “Todos hemos aprendido un poco cómo manejar a Trump. No deben reaccionar inmediatamente, deben dejar pasar la tormenta y mantenerse firmes en sus posiciones”, dijo el diplomático.