Regalo póstumo del escocés que amaba su pueblo mallorquín

En 2001, el escocés Richard Nightingale Goss se trasladó a Porreres. Se había jubilado anticipadamente tras sufrir un derrame cerebral. Una vez en Porreres, desarrolló vínculos muy estrechos con la gente local y su cultura. Siempre armado con una cámara para documentar tradiciones y costumbres, él mismo se convirtió en parte de ellas.

Se unió a los tamborileros de batucada de Porreres y a los gigantes de Porreres. Cantó con la Escuela Gregoriana. También se hizo voluntario del servicio de Protección Civil de Porreres. Se decía de él que hizo más por Porreres que muchos de los ‘Porrerencs’.

Richard Nightingale con un demonio de Porreres.

Richard murió en 2023, dejando un gran legado de contribuciones. Ahora hay un ejemplo muy claro: su coche.

Problemas administrativos lo habían retrasado, pero su familia ha donado su coche para uso de servicio público. El ayuntamiento, a su vez, se lo ha entregado a la policía local, que ya lo utiliza para patrullar. También se donaron al municipio libros de su biblioteca.

Del comunicado del Ayuntamiento de Porreres se lee: “Se integró plenamente en la vida del pueblo, destacando por su pasión por la música, la cultura y las tradiciones, así como su implicación en la parroquia. Desde el ayuntamiento le expresamos nuestro dolor y agradecimiento. Que en paz descanse”.