Debate final y ni una bala ha quedado en la recámara de los candidatos. El presidente Juanma Moreno apeló al cáncer de colón del que murió su padre, para combatir el ataque durísimo y coordinado de toda la izquierda por la crisis de los cribados del cáncer de mama en Andalucía. También habló del accidente de Adamuz, en el que perdió la vida 46 personas, pidiendo explicaciones al Gobierno por lo ocurrido. “Ni una sola respuesta”, reprochó Moreno al Gobierno de la nación. Enfrente tuvo a la socialista María Jesús Montero replicando con la gestión que hizo Emergencias 112, competencia de la Junta de Andalucía: “Toda la verdad. Se sabrá toda la verdad. También lo que ocurrió en el 112”.
El alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno Reyes, socialista, a quien Moreno homenajeó de forma emocionante en el acto del Día de Andalucía en el escenario del Teatro de la Maestranza de Sevilla salió al tranquilo. Fue rápido. “Hasta ahora he decidido guardar silencio”, dejó escrito en redes sociales, pero pareció que Moreno al sacarlo en el debate había roto ese pacto no escrito de no utilizar electoralmente la tragedia. “La ayuda llegó tarde”, sostuvo en un detallado relato, “durante dos horas” quienes atendieron a los heridos fueron los vecinos de Adamuz.
Dos momentos que resumen la intensidad del encuentro a cinco. “Al tobillo, al tobillo”, así explicó Moreno que sentía los ataques de todos contra uno. La Guardia Civil protagonizó el arranque, el trágico suceso con dos agentes muertos en una persecución de narcolanchas el viernes en Huelva es el único gran asunto que ha roto el guion de la campaña. Moreno lamentó que hubiera partidos que no respetaran el luto oficial y siguieran de campaña y se encontró con la andanada más dura que le dedicó Manuel Gavira (Vox): “Usted se acuerda de los asesinatos de Miguel Ángel y David de Barbate en febrero de 2024, sabe dónde estaba usted al día siguiente, de campaña electoral en Galicia. Aprovechó el luto de Adamuz para subirse el sueldo””.
Cribados, el trago más difícil
“Qué paso. Explique qué paso. Los andaluces merecen ir a votar sabiendo qué paso”, exigió José Ignacio García sobre las 2.317 mujeres afectadas por los fallos en los cribados del cáncer de mama en Andalucía. Moreno dijo que iba a explicarlo una vez más pero ni Adelante, ni PSOE ni Por Andalucía entendieron que explicara absolutamente nada. “Un error no fue, qué falló, faltó personal”, incidió García. “Dé los datos”, exigió Montero. “Lo de los cribados no es un error, es la punta del iceberg”, señaló la socialista. “Usted mintió”, añadió Maíllo, “y atacó a las mujeres”. “Fue un desastre”, concluyeron al unísono todos los candidatos de la izquierda.
Moreno no tenía más que explicar pero usamos su minuto final en el bloque para hablar de lo que le ocurrió a su padre. Montero, dijo, prometió cribados de cáncer de colon en 2010 pero en 2019 seguían sin hacerse. “Nueve años en los que murió mucha gente. Entre ellos mi padre, que tuvo un diagnóstico tardío y metastásico. A mí me habéis llamado asesino desde las cuentas del PSOE, ¿sabe qué podría llamarle yo? Pero yo no soy como usted”.
Un silencio incomodo
No habían pasado ni siete minutos del inicio del debate, que vino precedido de protestas en las puertas de las mareas blancas de la sanidad y de un apagón en Canal Sur por protestas de sus trabajadores, cuando se hizo un silencio incómodo. “Hablen”, “¿nadie quiere hablar?”, preguntaron los moderadores. Pero hablaron. Y mucho. De forma mucho más agresiva que en el primer encuentro, donde Moreno estuvo diluido.
Adelante Andalucía llevó propuestas. Desde un impuesto para gravar los beneficios de las grandes empresas de la sanidad privada hasta una ley para dar recursos en educación al alumnado con necesidades educativas especiales o una promesa: “Acordemos que no se aprueba ni una universidad privada más en Andalucía”. José Ignacio García habló de las oposiciones, esas que tienen en vilo a millas de andaluces, y que Moreno ha dicho que no se podrán convocar si no gana. “Miente”, le espetó al presidente.”
“Han metido vivienda, sanidad, igualdad y dependencia en un solo bloque. Todos los temas difíciles”, reprochó Maíllo (Por Andalucía) a Canal Sur. “Porque lo han decidido así desde los despachos de San Telmo”, se quejó.
Cuando Vox habló del campo, el candidato de Adelante Andalucía sacó una foto de Trump con Santiago Abascal y le preguntó por los aranceles. “Qué pamplinas”, dijo José Ignacio García, reprochándole a Vox su “verborrea racista”. “Gavira usted está aquí para que parezca moderado el señor Moreno Bonilla”, lamentó Maíllo.
“Juanma lo haría, Moreno Bonilla no”, le dijo Montero a Moreno. “Ha estado muy bien señora Montero”, se guaseó el presidente de la Junta. Y hablaron de financiación autonómica y de Cataluña, con la exministra de Hacienda al ataque. Con datos. Con números. “Deme un ejemplo, un sólo ejemplo de cómo he perjudicado a Andalucía”, le pidió a Moreno. “¿Cuál es su modelo de financiación? Ninguno”, añadió la exministra de Hacienda. “Usted sería una magnífica candidata en Cataluña”, dijo el presidente de la Junta, “pague lo que debe a los andaluces”. Ellos son los que decidirán. Debate más bronco y más cerca del domingo 17 de mayo, cuando las urnas dirán quién ha ganado más allá de los debates.