Torrevieja adjudica un proyecto de zona de bajas emisiones por valor de 1,18 millones de euros para impulsar una movilidad urbana más limpia – The Leader

El Ayuntamiento de Torrevieja ha aprobado el contrato para la implantación de la nueva Zona de Bajas Emisiones de la ciudad, un gran proyecto de movilidad sostenible diseñado para mejorar la calidad del aire, reducir la congestión del tráfico y modernizar el control de acceso de vehículos en el centro de la ciudad y sus alrededores.

El Ayuntamiento de Torrevieja ha aprobado el contrato para la implantación de la nueva Zona de Bajas Emisiones de la ciudad, un gran proyecto de movilidad sostenible diseñado para mejorar la calidad del aire, reducir la congestión del tráfico y modernizar el control de acceso de vehículos en el centro de la ciudad y sus alrededores.

El contrato ha sido adjudicado a Estacionamientos y Servicios SAU por un importe total de 1.189.213 euros, IVA incluido. El proyecto está financiado a través de fondos europeos Next Generation EU y forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España.

La iniciativa supone un paso importante en la transición de Torrevieja hacia un modelo de movilidad urbana más limpio, seguro y sostenible.

Un proyecto estratégico para un aire más limpio y salud pública

El principal objetivo de la Zona de Bajas Emisiones es regular progresivamente el acceso de vehículos al centro de la ciudad, reduciendo la contaminación y creando un entorno urbano más saludable para residentes, comercios y visitantes.

Según el informe técnico, el proyecto responde tanto a la normativa climática española y europea como a los propios retos de movilidad de Torrevieja, incluida la alta densidad de tráfico y la fuerte presión estacional ligada al turismo.

Tecnología inteligente y monitoreo ambiental en tiempo real

El proyecto incluirá un completo sistema tecnológico para monitorizar, gestionar y supervisar tanto el tráfico como la calidad ambiental en tiempo real.

Las medidas clave incluyen la instalación de cámaras de reconocimiento de matrículas para controlar los puntos de acceso, sensores ambientales para medir contaminantes como NO₂, PM₂.₅, PM₁₀, CO y SO₂, así como los niveles de ruido, y el desarrollo de una plataforma de gestión integrada.

Esta plataforma permitirá a los equipos municipales ver datos en vivo, generar alertas y tomar decisiones más rápidas y mejor informadas. El proyecto también incluye un centro de control operativo, una aplicación móvil de comunicación con el público, señalización específica y campañas de información al público.

Además, se instalará una estación fija de monitoreo de la calidad del aire y varios sensores multiparamétricos en puntos estratégicos de la ciudad.

Implementación en dos fases en todo el centro urbano

La Zona de Bajas Emisiones se introducirá en dos fases, en función de la densidad del tráfico, la sensibilidad ambiental y la función urbana.

La primera fase se centrará en el centro comercial de la ciudad, con 13 puntos de acceso controlado. Estos cubrirán áreas que incluyen la Calle San Pascual al norte; Paseo Vistalegre, Paseo de la Libertad y Paseo Juan Aparicio al sur; Calle Patricio Zammit al este; y Avenida Faleria y Calle Orihuela al oeste.

La segunda fase ampliará el sistema a un anillo perimetral más amplio que cubrirá el resto del centro urbano, con 26 puntos de acceso controlado adicionales. Estas incluirán la Calle Bilbao, la Calle Santa Trinidad, la Calle San José y la Calle Maestro Francisco Casanovas al norte; Avenida Gregorio Marañón, Calle San Pascual y Calle Ramón y Cajal al sur; Calle María Gil Vallejo, Calle Virgen de la Paloma y Calle Orihuela al este; y la calle Villa de Madrid y la calle Patricio Zammit al oeste.

Una vez completado, el sistema creará una red de control de tráfico diseñada para reducir la congestión, organizar los flujos de vehículos y mejorar la calidad del aire en las zonas más sensibles de la ciudad.

Rápida implementación y mejoras técnicas

El contrato fija un plazo máximo de ejecución de 15 semanas para la primera fase. Sin embargo, el adjudicatario ha ofrecido reducir el plazo en cuatro semanas.

La compañía también ha propuesto mejoras técnicas, incluida una reducción del 50% en los tiempos de respuesta a incidentes y un programa de capacitación ampliado de 20 horas para fortalecer las habilidades del personal municipal responsable de operar el sistema.

Tres años de mantenimiento y gestión digital

Después del lanzamiento inicial, el contrato incluye un período de servicio integral de tres años bajo un modelo de Software como Servicio. Esto cubrirá el mantenimiento preventivo y correctivo, la supervisión continua del sistema, la conectividad e infraestructura basadas en la nube, el soporte técnico especializado y las actualizaciones tecnológicas periódicas.

Este modelo dotará al Ayuntamiento de Torrevieja de una herramienta flexible y eficiente capaz de adaptarse a las cambiantes necesidades medioambientales y de movilidad de la ciudad.

La Zona de Bajas Emisiones es una inversión clave en el futuro de Torrevieja, que apoya un aire más limpio, un transporte sostenible, un mejor espacio público y una mejor calidad de vida, al tiempo que refuerza el compromiso de la ciudad con la innovación y el desarrollo urbano responsable.