Once empresas luchan por un contrato de 1,3 millones de euros para elaborar los planes de la tan esperada ampliación de la CV-95 entre Orihuela y Torrevieja, un proyecto vial clave que se considera vital para aliviar la congestión entre el interior de la Vega Baja y la costa.
El contrato, valorado en 1.317.969 euros, cubre la redacción del proyecto básico, el estudio de viabilidad y el diseño del modelo de concesión que marcará la financiación, construcción y gestión de las futuras obras. Es el primer gran paso hacia un plan mucho más amplio, cuya inversión total se espera que alcance alrededor de 180 millones de euros.
La Vicepresidencia Tercera y la Consejería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio confirmaron que se han presentado 11 ofertas para preparar la documentación técnica, económica y administrativa necesaria para sacar adelante el proyecto. La licitación se lanzó en abril y el plazo de presentación de propuestas finalizó el 14 de mayo. El sobre administrativo se abrió este lunes.
De las 11 propuestas, ocho fueron presentadas por UTE, mientras que tres provinieron de empresas que ofertaron de forma independiente. Entre los postores se encuentran importantes empresas de ingeniería, así como consultoras especializadas en auditoría, gestión de riesgos y asesoramiento fiscal.
El consejero Vicente Martínez Mus acogió con satisfacción el nivel de interés y dijo que “garantiza un buen equipo de redacción para un proyecto muy esperado en la Vega Baja”. Calificó la ampliación de la CV-95 como “un proyecto muy ilusionante” tanto para la región como para la Generalitat, y dijo que avanzar en la actuación es uno de los objetivos del Gobierno durante la actual legislatura.
El tramo en estudio tiene una longitud aproximada de 26,5 kilómetros, pasando por o lindando con municipios como Orihuela, Bigastro, Jacarilla y San Miguel de Salinas. En la actualidad, la CV-95 tiene un solo carril por sentido, a pesar de tener un gran volumen de tráfico, especialmente en verano, cuando la población aumenta considerablemente.
La situación ha creado graves problemas de congestión y seguridad vial, especialmente en las entradas a los centros urbanos. Entre las opciones que se examinarán se encuentran la ampliación de la carretera existente y la construcción de circunvalaciones para desviar el tráfico de las zonas urbanizadas.
Los estudios evaluarán la viabilidad técnica, económica y ambiental del proyecto y definirán la futura concesión de obra pública. Según el modelo propuesto, el concesionario pagaría por la construcción, mantenimiento y operación durante el período de concesión. Luego, la administración realizaría pagos anuales de disponibilidad, lo que permitiría a la empresa recuperar su inversión con el tiempo.
Martínez Mus defendió el modelo y destacó que la vía seguirá libre para los conductores. “No representará ningún tipo de carga para los usuarios”, afirmó.
Está previsto que las ofertas técnicas se abran el 21 de mayo, antes de ser enviadas a la Dirección General de Infraestructura del Transporte Terrestre para su evaluación. Sin embargo, el período de redacción por sí solo está fijado en 25 meses, lo que significa que se espera que la legislatura actual finalice antes de que comience la construcción. Las obras en sí seguirán teniendo que licitarse y adjudicarse por separado.
La propuesta fue presentada por primera vez por Martínez Mus a finales de abril del año pasado durante una reunión en Torrevieja con alcaldes locales y destacadas empresas inmobiliarias y constructoras. El anuncio se produjo tras la desaparición del presupuesto de la Generalitat para 2025 de un plan de inversiones plurianual para iniciar la construcción a través de un proyecto de adjudicación directa, que inicialmente incluía 25 millones de euros.
En su momento, la consellera reconoció que el proceso sería largo, pero afirmó que el compromiso del Consell era tener el proyecto finalizado antes de que finalice la legislatura, en 2027, con la Declaración de Impacto Ambiental aprobada y el concurso de concesión en marcha.
Ya se está redactando un proyecto separado para la duplicación de la CV-95 entre Los Balcones y Mar Azul, cerca del Hospital Universitario de Torrevieja. Por ese tramo circulan alrededor de 18.000 vehículos al día y es uno de los puntos más congestionados de la ruta.
El tráfico allí es tan intenso que a veces las ambulancias se ven obligadas a utilizar la reserva central en caso de emergencia. En una zona fuertemente urbanizada con transporte público limitado, los peatones también utilizan regularmente los estrechos arcenes para caminar entre el centro de la ciudad, Los Balcones y el hospital.