Este blog es parte de una serie más amplia, llamada “Organización 101: indignación hacia la organización”. Blogs anteriores discutieron los conceptos básicos de organización, creación de peticiones y adopción de medidas para hacer avanzar las campañas.
A lo largo de esta serie de blogs, aprenderemos los fundamentos para ser un líder eficaz en su comunidad. Hasta ahora, hemos aprendido cómo la organización genera poder, cómo las peticiones pueden ganar atención y cómo las acciones hacen avanzar las campañas.
El enfoque actual está en la construcción de comunidades y relaciones como base del liderazgo.
Por qué las relaciones son el núcleo de la organización
El poder proviene de las personas, no sólo del dinero. Detrás de cada acción pública hay horas y horas de construcción de relaciones. Esto no tiene por qué parecer o sonar desalentador, porque conectarse con otras personas que sienten pasión por las mismas cosas es gratificante, satisfactorio y puede crear amistades para toda la vida.
Generar confianza es un trabajo radical e importante en movimientos que enfrentan división y opresión. Las fuerzas opresivas intentan dividir y enfrentar a otros, debilitando su oposición.
Si bien luchar por la justicia puede ser difícil, desalentador y parecer una batalla cuesta arriba constante, también puede generar amistades y relaciones genuinas y profundas. El trabajo duro puede ser gratificante en términos de progreso para el movimiento, pero también puede satisfacer sus necesidades sociales.
La conversación uno a uno
Construir relaciones duraderas con el objetivo de crear acciones significativas incluye diferentes tipos y profundidades de conversaciones. No estás estableciendo contactos ni conversando ni centrándote únicamente en conversaciones de corazón a corazón; estás encontrando conexiones decididas y basadas en valores con los demás. Quiere conectarse con otras personas sobre sus áreas de pasión que pueden utilizar para impulsar cambios significativos en su comunidad y la suya.
Las conversaciones individuales con otras personas son lo más importante que pueden hacer los organizadores. Sin conectarse con otros uno a uno, solo hay eventos y no una verdadera organización. Sabemos lo importante que es establecer tu base y, sin conectarte con los demás de manera significativa, no te estás organizando; solo estás realizando eventos.
¿Qué hace que un uno a uno sea fuerte?
Intención: las conversaciones uno a uno son intencionales y tienen un propósito. Obviamente, siguen siendo genuinos y pueden ser sinceros, pero tienen múltiples propósitos: construir una relación de confianza y encontrar una conexión con alguien que pueda trabajar con usted para lograr un cambio real que beneficie la vida de las personas.
Trabajo compartido: la relación se basa en trabajar juntos para hacer de su comunidad un lugar mejor; No es sólo una amistad personal.
Pensamiento prospectivo: recuerde, sus conversaciones están ancladas en sus objetivos para un mundo donde todos puedan prosperar. Es importante vincularlo con los próximos pasos en la construcción de movimientos. Haga preguntas como ‘¿Qué mundo queremos ayudar a crear? ¿Quién debe involucrarse para ayudarnos a lograrlo? ¿Qué acciones pequeñas y vitales podemos/ellos tomar? ¿Cómo nos conectamos emocionalmente y permitimos la participación?’
Escuche, comparta, conéctese: escuchar activamente, hacer preguntas y ofrecer sus propias vulnerabilidades es la forma de generar confianza y profundizar las relaciones.
Comprender el interés propio
Puede parecer contradictorio cuando se habla de convertirse en un líder para lograr un cambio progresivo, pero es importante reconocer y encontrar su propio interés. El interés propio significa comprender tus valores, motivaciones y experiencias vividas que te impulsan a actuar.
Si está interesado en saber cuáles son los intereses personales de alguien, intente preguntar “¿Por qué te importa?”. además de “¿A qué te dedicas?”
Comprender y alinear el interés personal individual con los objetivos colectivos fortalece el compromiso y la lealtad.
Estructura de un uno a uno
La mayor parte de su discusión (alrededor del 80%) debería ser sobre el por qué y el qué y la charla básica que constituye porcentajes drásticamente más pequeños.
Su objetivo es pasar de la información superficial al “por qué” más profundo que impulsa la organización.
Convertir las conversaciones en acción
Al conectarse con otras personas, es importante tener a su disposición las preguntas y los próximos pasos. Cuando se reúna con otras personas individualmente, lleve invitaciones a eventos futuros, haga planes para conversaciones futuras, presente a otras personas que trabajan en el mismo espacio e incluso pregúnteles sobre su interés en roles de liderazgo.
Recuerde adaptar las solicitudes a la persona. Por ejemplo, si alguien odia hablar en público, no le pida que dé un discurso.
Recordatorio importante: haga un seguimiento rápido (idealmente dentro de las 24 horas) para reforzar la confianza.
Ampliación de la construcción de relaciones
El modelo de copo de nieve es la mejor manera de mantener y hacer crecer las conversaciones individuales y al mismo tiempo tener tiempo suficiente para organizar y planificar.
El modelo de copo de nieve se da cuando el liderazgo delega la construcción de relaciones a muchos organizadores. De esta manera, la base puede crecer y habrá suficiente tiempo y energía para organizar acciones para su causa.
Conclusiones clave sobre la construcción de una comunidad
Pueblo = poder. Sin relaciones, la organización no durará. Uno a uno construye comunidad y lealtad. Hacen que el trabajo sea sostenible. Los buenos líderes son buenos oyentes. Centran las historias de los demás, no sólo las suyas propias. Las relaciones mantienen a las personas en movimiento cuando el trabajo se vuelve difícil.
El liderazgo comienza con escuchar
Construya su comunidad programando reuniones individuales, practicando la curiosidad y descubriendo valores compartidos.
Puedes lograr múltiples cosas con tus reuniones individuales, como hacer conexiones significativas, crear planes de acción, invitar a otros a eventos y comenzar a construir una base sólida y apasionada.
A continuación, en nuestra serie “Organización básica: indignación hacia la organización”, analizaremos cómo, dónde y cuándo profundizar en las conversaciones.





