El Papa León pide a España “abandonar narrativas divisorias y polarizadoras”

El rey Felipe, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía recibieron el sábado al Papa León XIV en el Palacio Real de Madrid. Entre los asistentes estuvieron el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y la presidenta del Congreso, la mallorquina Francina Armengol.

En su primera visita a España, el Papa afirmó que estaba en España para favorecer “una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas” en una nación a la que ha pedido “abandonar las narrativas divisorias y polarizadoras y huir de esos enfoques identitarios que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos”.

En su discurso en palacio, el Papa afirmó que su propia historia sugiere que “no es la cultura del enfrentamiento, sino la cultura del encuentro la que genera estabilidad y prosperidad”.

Agradeció a España “su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos” y animó al país a “cultivar el diálogo y la amistad social también dentro de sus fronteras”. Animó a “tener en cuenta las perspectivas de los pobres y de los jóvenes a la hora de visualizar el futuro y armonizar las demandas de autonomía y unidad”.

En su discurso, el Rey destacó la “enorme labor social” de la Iglesia católica. Afirmó que no puede haber mayor contraste con esto que “el dolor que causan los casos de abuso”. Ante estos casos, reconoció la “claridad y firmeza” de León XIV, esenciales para el proceso de curación y reparación del daño infligido. Felipe VI elogió el compromiso y la labor de religiosos, religiosas, sacerdotes, diáconos, misioneros y jóvenes implicados en la vida parroquial y expresó a todos su reconocimiento y agradecimiento.

“No puede haber mayor contraste con todo esto que el dolor causado por los casos de abusos, que no son ni pueden ser representativos de la vasta comunidad eclesial”.