La Guardia Civil ha esclarecido el presunto homicidio doloso de un vecino de Fortuna tras el lanzamiento de la Operación “Fuente Blanca” en abril.
La operación ha permitido identificar, localizar y detener al presunto autor. La pareja del sospechoso también ha sido detenida por su presunta implicación en un robo previo con violencia e intimidación que sufrió la víctima en su domicilio a finales del año pasado.
Según los investigadores, el motivo más probable del asesinato está relacionado con ese robo anterior. La víctima había denunciado el hecho ante la Guardia Civil, afirmando que creía que el agresor era un conocido y vecino de la zona a quien había reconocido durante la agresión.
La investigación se inició a finales de abril, después de que varios vecinos dieran la alarma al no saber nada de la víctima desde hacía varios días. Patrullas de la Guardia Civil se desplegaron para comprobar la situación. En la casa del hombre, ubicada en una zona rural de difícil acceso de Fortuna, los agentes encontraron su cuerpo con signos de violencia.
Inmediatamente especialistas de la Policía Judicial de la Guardia Civil se hicieron cargo del caso. Los agentes forenses llevaron a cabo una inspección técnica detallada de la escena del crimen para recabar pruebas relativas a la causa de la muerte y los posibles autores.
Los investigadores establecieron que, a finales de 2025, la víctima había sido asaltada durante un violento robo en su domicilio. Durante ese incidente sufrió heridas que requirieron tratamiento médico y le robaron sus pertenencias personales, incluida su billetera, documentos y su teléfono móvil.
Tras la denuncia, agentes de la Guardia Civil identificaron e investigaron a un sospechoso en relación con ese robo. Meses después, el presunto autor recibió una citación judicial para declarar como investigado. Esa audiencia tuvo lugar el 22 de abril, un día antes de que la víctima desapareciera.
Según la Guardia Civil, la investigación sugiere que el sospechoso presuntamente entró en el domicilio de la víctima como represalia por estar implicado en el caso de robo y le golpeó varias veces con un objeto contundente, provocándole la muerte.
Una vez que se reunieron pruebas suficientes, los agentes pasaron a la fase operativa de la investigación. El miércoles 3 de junio, una veintena de agentes de la Guardia Civil, apoyados por perros adiestrados para detectar restos biológicos, registraron el domicilio del sospechoso.
Durante la búsqueda, los investigadores confiscaron varios artículos que se cree que están relacionados con el caso, incluida ropa, teléfonos móviles (entre ellos el teléfono de la víctima) y un scooter eléctrico.
El operativo concluyó con la detención del principal sospechoso por presunto homicidio doloso. Su pareja también fue arrestada como presunto autor de un robo con violencia e intimidación en relación con el incidente anterior que involucró a la misma víctima en diciembre.
La Guardia Civil dijo que el caso se resolvió gracias a una extensa investigación y la cooperación de los vecinos.