Futbolista alemán sufre grave lesión en el cuello tras lanzarse a la piscina de un hotel en Mallorca

Max Dettmann, futbolista alemán de 19 años, ha sufrido una grave lesión en el cuello tras lanzarse a la piscina de un hotel en Mallorca. El incidente, ocurrido hace unas dos semanas en Palma, le dejó fracturas en la primera y séptima vértebra cervical.

El accidente tuvo lugar en la piscina de un hotel de aproximadamente 60 centímetros de profundidad mientras Max estaba de vacaciones con su equipo. Tras la lesión ingresó en la unidad de cuidados intensivos de una clínica privada de Palma. Tras el tratamiento inicial y la cirugía, fue trasladado a Alemania mediante un vuelo sanitario organizado por la compañía de seguros alemana ADAC.

Hablando a través de TikTok, Max ha estado documentando su recuperación y respondiendo preguntas sobre el incidente. Dijo: “Nunca pensé que me pudiera pasar algo así”, respondiendo a los usuarios que preguntaban sobre las circunstancias de la inmersión. Explicó que la lesión fue el resultado de un breve momento de distracción y agregó: “Un segundo cambia toda tu vida. Sucede más rápido de lo que piensas”.

El accidente ocurrió el 16 de junio después de que Max y sus amigos pasaran la mañana en la Playa de Palma. Regresaron al hotel alrededor del mediodía. De camino a su habitación, Max saltó impulsivamente a la piscina sin comprobar su profundidad. El socorrista del hotel le prestó primeros auxilios de inmediato, seguido por personal médico de urgencia que lo trasladó al hospital.

Las evaluaciones médicas revelaron fracturas graves en la columna cervical, una lesión con potencial de parálisis permanente o complicaciones fatales. Max se sometió a una cirugía para estabilizar su cuello y desde entonces le colocaron un halofijador, un dispositivo que inmoviliza la cabeza para promover la curación de la columna. Según las actualizaciones médicas, deberá usar este aparato durante varios meses y asistir periódicamente a controles y pruebas de imagen.

A pesar de la gravedad de sus heridas, Max muestra signos de cauteloso optimismo: la médula espinal y los nervios no resultaron dañados. Ahora ha regresado a su casa en Lübeck, Alemania, acompañado de su familia. Max comentó: “Me alegro de haber estado asegurado para las vacaciones. De lo contrario, todo habría salido muy caro”. Amigos, familiares y compañeros de equipo continúan apoyándolo, con muchos mensajes de aliento compartidos en las redes sociales.