Científicos han identificado una nueva especie fósil de ajolote en México

Investigadores de la La Escuela de Estudios Avanzados de Zaragoza (FES Zaragoza) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha identificado una nueva especie fósil de ajolote en el estado de Hidalgo.

Llamada Ambystoma quetzalcoatli, es la primera especie de salamandra fósil descrita formalmente en México y el registro más antiguo conocido del género Ambystoma jamás documentado en el país. Según los investigadores, el descubrimiento proporciona una nueva e importante pieza del rompecabezas para comprender el origen y la evolución de la biodiversidad que caracteriza a la fauna mexicana moderna.

Los fósiles fueron descubiertos en el municipio de Atotonilco el Grande, en Hidalgo, una región que alguna vez albergó un extenso sistema de lagos de agua dulce que cubría aproximadamente 85 kilómetros cuadrados. Los lagos probablemente se formaron cuando el curso del río Amajac fue bloqueado temporalmente. Este ambiente templado y subhúmedo ha producido fósiles de numerosas plantas, diatomeas, gasterópodos, ostrácodos, escarabajos y peces. Hasta ahora, sin embargo, los restos de anfibios recuperados del sitio nunca habían sido estudiados ni descritos formalmente.

Los investigadores examinaron una docena de ejemplares fósiles de salamandra recolectados a principios de la década de 2000 por el Grupo de Investigación en Paleobotánica FES Zaragoza. Muchos de los fósiles estaban excepcionalmente bien conservados, con esqueletos completos y articulados que permitieron un análisis anatómico detallado y una evaluación precisa de su morfología.

Los restos fueron inicialmente identificados como pertenecientes a una especie del género Ambystoma, el grupo que incluye a los ajolotes modernos. Sin embargo, un equipo dirigido por los investigadores Jorge Herrera Flores y María Patricia Velasco de León revisó el material utilizando técnicas modernas, incluida la tomografía computarizada (TC) y comparaciones anatómicas detalladas con especies vivas, para determinar su identidad con mayor precisión.

Su análisis reveló que los fósiles recolectados hace casi tres décadas pertenecían a una especie completamente nueva, que se distingue de los ajolotes modernos por varias diferencias anatómicas significativas.

Según el estudio, publicado en Palaeontologia Electronica, los fósiles presentan características distintivas del cráneo y del esqueleto que están ausentes en las especies vivas. Entre los más notables se encuentran una abertura alargada en la parte superior del cráneo, un paladar estructurado de manera diferente, variaciones en la disposición de varios huesos del cráneo y la presencia de 17 vértebras del tronco. Esta última característica es particularmente significativa, ya que los ajolotes modernos tienen 16 vértebras en el tronco o menos.

Para establecer la identidad de los fósiles, los investigadores los compararon con 13 especies vivas de Ambystoma, incluidas varias endémicas de México, como el ajolote de Xochimilco (Ambystoma mexicanum), así como salamandras tigre de México y Estados Unidos. Se basaron en imágenes tridimensionales y tomografías computarizadas disponibles en colecciones científicas internacionales.

Imágenes del fósil de la especie de ajolote Ambystoma quetzalcoatli recientemente descrita en México.

Cortesía UNAM/Jorge Herrera Flores