La fatalidad del martes refuerza la necesidad de una mayor profesionalidad náutica y una mejor formación en Mallorca

“Yo diría que el 80% de las personas que ofrecen alquileres no tienen la formación adecuada. Compras un barco y, en cuanto te registras ante las autoridades fiscales, puedes ofrecerlo en alquiler. Seguramente harás lo mejor que puedas, pero eso no garantiza que sea suficiente”.

Estas son las palabras de Pedro Gil, presidente de la asociación de empresas de chárter de Baleares, ante el accidente ocurrido este martes en S’Estanyol, en el que un hombre se ahogó al volcar una embarcación de alquiler. Se esfuerza por señalar que aún no se ha establecido exactamente qué sucedió, pero está seguro de que la empresa no fue la culpable.

Sin embargo, cree firmemente que hay un problema que tiene que ver con la formación. “Esto es definitivamente necesario para este tipo de servicios. El cliente puede ser víctima de una mala gestión”.

Se refiere a que la dirección general de la marina mercante quiere aumentar la seguridad prohibiendo el alquiler de embarcaciones pequeñas, argumentando que si siguen saliendo embarcaciones privadas, el mar no será un lugar más seguro.

“No es una medida eficaz. Con la licencia de patrón de recreo nadie ha evaluado tu capacidad para manejar una embarcación con un examen práctico, por lo que prohibir estrictamente los barcos sin licencia no mejorará nada. Tener una licencia sin pasar una evaluación no es seguro. Es como hacer un examen de conducción, pasar tres señales de alto y aun así obtener tu licencia. Hay licencias que se conceden sin exámenes prácticos y te permiten operar embarcaciones de hasta 24 metros de eslora. ¿No es eso más peligroso? Yo Me gustaría que las empresas y cualificaciones españolas se sometieran a una evaluación. Hay que filtrar quién puede hacerse a la mar y trabajar en el mar.

“Llevo años diciendo que no todo el mundo tiene la capacidad de ofrecer barcos en alquiler. El mar no es un lugar para todos. Es un entorno hostil donde la seguridad y la prevención son primordiales. Darse de alta en Hacienda no te convierte en un buen profesional. Me refiero a las personas en las que el cliente confía a la hora de alquilar un barco, sin señalar con el dedo.

“Hay que volver a aclararlo. Incluso sin conocer todavía las causas oficiales, lo que sí sabemos es que hubo una víctima mortal. Es absolutamente necesario profesionalizar el sector del alquiler náutico para mejorar la seguridad”.

La embarcación en cuestión medía unos 4,5 metros de eslora y en la que se permite navegar sin necesidad de licencia o titulación náutica española. En el barco se encontraban seis personas de la misma familia, incluido el fallecido.