Según las cifras de mayo de este año del Instituto Nacional de Estadística (INE), en Baleares había 3.057 propiedades en alquiler vacacional menos que en mayo de 2025, pasando de 24.361 a 21.304. En cuanto al número de plazas (camas), se produjo un descenso de 18.477, pasando de 152.759 a 134.282.
Las estadísticas del INE hacen un seguimiento de los alojamientos anunciados en plataformas digitales. Por tanto, la cifra no equivale al número de propiedades registradas por los cabildos insulares ni, por sí sola, indica cuántas propiedades han dejado efectivamente de ser alojamientos turísticos. Las estadísticas también muestran una marcada estacionalidad. El número de propiedades anunciadas pasó de 19.398 en noviembre de 2025 a 21.304 en mayo de este año.
Pollensa tiene el mayor número de propiedades en alquiler vacacional, 2.344, seguida de Alcudia (1.464) y Santanyí con 1.013. Las propiedades en Pollensa representaron el 17,2% del parque residencial total, el porcentaje más alto de Baleares.
El descenso del alquiler vacacional se produce tras varios años de regulaciones más estrictas en Baleares. El Govern afirma haber eliminado más de 60.000 plazas de alojamiento anunciadas irregularmente desde que asumió el cargo en 2023. Sin embargo, esto no puede equipararse directamente con las 18.477 plazas menos que refleja el INE en su comparativa interanual, ya que las magnitudes y metodologías son diferentes.
Mientras las estadísticas del INE apuntan a un importante descenso de la oferta de alojamientos turísticos visible en las plataformas digitales, la pregunta es qué está pasando con estos alojamientos. ¿Está entrando en el mercado residencial, dejando de utilizarse como alojamiento turístico o simplemente dejando de ser visible en las plataformas que rastrea el INE?