“No podemos permitir que nada ni nadie ponga en peligro la convivencia”

El fantasma del auge de la extrema derecha atraviesa el debate político catalán. Si por algo está marcado esta Diada de Catalunya, es por ser la antesala de unas elecciones municipales que medirán el alcance de dos partidos, Aliança Catalana y Vox, que cabalgan a lomos de proclamas excluyentes contra las personas migrantes. Ante esa realidad, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha pedido en su discurso institucional que haya unidad de los partidos catalanistas para plantar cara al “odio” que tratan de sembrar. “No podemos permitir que nada ni nadie ponga en peligro la convivencia”, ha asegurado en un llamamiento a los partidos a implicarse en la preservación de la ‘Catalunya, un sol poble’.

Nadie es más catalán que nadie, Catalunya somos todos y todas

El presidente lleva días abogando por una catalanidad inclusiva frente a los alegatos discriminatorios y lo ha vuelto a hacer en una víspera de la Diada marcada por las cargas policiales en el Fossar de les Moreres, donde se han concentrado tanto la izquierda independentista como militantes del partido de Sílvia Orriols. Una vez más, Illa ha pedido sentir “orgullo” por el hecho de que personas nacidas en otros lugares, desde Andalucía y Extremadura o de Marruecos o Colombia, se sientan “cataleños de pleno derecho” con sus respectivos deberes. “Nadie es más catalán que nadie, Catalunya somos todos y todas”, ha dicho en una Diada en la que una de las novedades es que la Generalitat exportará la celebración a Extremadura para reconocer la aportación que han hecho los miles de extremeños que emigraron a Catalunya en los años 60 y 70.

“Somos un país rico y diverso gracias a los vínculos humanos que hemos generado entre personas de todas partes que han encontrado aquí su hogar y su país”, ha resumido. De nuevo, ha parafraseado a uno de sus referentes políticos, el expresident Josep Tarradellas, para proyectar esa diversidad como una fuerza tractora para el resto del Estado: “Nosotros debemos ser la avanzada del bienestar, de la prosperidad y de la democracia de todos los pueblos de España”.

De la educación a la financiación

Illa es consciente de que, para ello, tiene retos por delante que no se antojan precisamente sencillos y que, a su juicio, “durante mucho tiempo no han recibido ni los recursos ni la prioridad” que merecían. Ha mencionado la educación, justo en una semana en la que el curso escolar ha arrancado con huelga de docentes y con el varapalo de PISA, las infraestructuras, el acceso a la vivienda y, también, el nuevo modelo de financiación, que el Govern ha definido como una prioridad para este otoño. “En todos ellos, si cada uno se limita a su propio interés, Catalunya pierde. Si todos pensamos y actuamos en el conjunto del país, Catalunya gana”, ha dejado caer en una velada referencia al voto decisivo de Junts para que la financiación prospere antes de que acabe el año en la votación en el Congreso.

Si cada uno se limita a su propio interés, Catalunya pierde

Como hizo el miércoles desde Sant Boi, ha invocado al espíritu de la Diada de 1976 en este municipio del Baix Llobregat, la primera tras el franquismo, para pedir “sentido de país” y unidad de acción para sacar adelante “ámbitos cruciales” como los mencionados. Ni el “conformismo” ni el “pesimismo” forman parte, ha dicho, del talante de los catalanes, a quienes ha pedido que “renueven” la confianza en las instituciones. “Haremos grande Catalunya si no nos limitamos a mirarnos el ombligo ya arrugarnos”, ha insistido.

El presidente de la Generalitat, durante su discurso institucional por la Diada / Rubén Moreno / Gobernar

Y es que el presidente hace hincapié, a menudo, en que hay que elevar la mirada y tomar conciencia de qué está ocurriendo en el mundo y de los retos globales que se avecinan. En la guerra en Ucrania, donde estuvo la semana pasada, “está en juego” también la “seguridad y autonomía” de Europa y, por ende, la de Catalunya. La irrupción de la inteligencia artificial, ha añadido, “sacude la concepción misma del ser humano”. Y el cambio climático, ha registrado, está provocando estragos y debe combatirse de la mano de la ciencia. “Retos inmensos, sin duda. Pero Catalunya se está preparando bien y con ambición para afrontarlos con solvencia”, ha sostenido pensando en una segunda parte de su mandato en que sabe que será escrutada la gestión del Govern ya expensas de unas elecciones generales que pueden dar un vuelco en el Gobierno de España.

Ni el catalán ni la amnistía

En un segundo plano del discurso del presidente han quedado esta vez cuestiones que forman parte de la agenda del independentismo, como la defensa del catalán en un contexto de retroceso de su uso social. Tampoco ha hecho mención a la amnistía, otra de las carpetas que debe resolverse en los próximos meses con la incógnita de si Carles Puigdemont podrá regresar o no. Para Illa, el eje de la política bascula ahora en la dicotomía entre “democracia y autoritarismo” y su empeño es que el resto del catalanismo también entienda que esta es ahora la principal batalla.

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