Las lluvias torrenciales de esta semana en Valencia sirvieron como recordatorio de cuán propensa a las inundaciones sigue siendo dos años después de que las inundaciones mataran a 230 personas. Las autoridades ahora están trabajando en formas de evitar futuras tragedias, desde las llamadas “ciudades esponja” hasta un sistema de alerta de 16 días.
El este de España se vio azotado este miércoles por lluvias torrenciales que provocaron inundaciones, cierres de escuelas, daños a bienes públicos y más de 1.000 llamadas a los servicios de emergencia en la Comunidad Valenciana.
Para muchos, el aguacero en el territorio mediterráneo trajo recuerdos incómodos de la mortal tormenta DANA en octubre de 2024, que mató a más de 230 personas en la región y causó daños por más de 17 mil millones de euros.
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El Local España analizó anteriormente por qué se teme que se produzcan inundaciones más graves este otoño. Los científicos han descubierto que yoEn amplias zonas del Mediterráneo, desde España hasta Italia, la temperatura del agua ha superado con creces los valores medios este verano, situándose en torno a los 30°C.
Esto da lugar a una intensa evaporación y permite que las masas de aire sobre el mar acumulen grandes cantidades de humedad y energía, lo que hace que los eventos tipo DANA sean más probables.
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Con todo ello en mente, las autoridades valencianas están trabajando en planes de prevención de inundaciones y actualizando infraestructuras para almacenar el agua de lluvia e incluso crear una red de ‘parques inundables’.
Simulacros de entrenamiento y ‘ciudades esponja’
Las autoridades de Valencia y de los municipios de la zona afectada por las inundaciones han centrado sus esfuerzos en implementar y actualizar planes de prevención de inundaciones.
Podrían tratarse de iniciativas a pequeña escala a nivel local, como la realización de simulacros de evacuación (como en el caso del distrito de La Torre) y el desarrollo de programas de capacitación para enseñar al público cómo responder ante condiciones climáticas adversas.
La ciudad de Picanya rezonificará el terreno en previsión de futuras inundaciones, después de que el ayuntamiento presentara un plan para demoler las casas y convertir la calle en un parque/llanura aluvial inundable en previsión de futuras inundaciones.
En Algemesí, otra zona afectada por las inundaciones, se instalará un gran depósito submarino de aguas pluviales para evitar que el agua se encharque en las calles. Los sumideros se ampliarán de 80 centímetros de diámetro a 1,5 metros, lo que duplicará su capacidad.
A nivel autonómico, el Gobierno valenciano trabaja actualmente en dos formas de prepararse ante inundaciones y fenómenos meteorológicos extremos.
La primera es utilizar tecnología e infraestructura de las llamadas “ciudades esponja” para capturar el agua de lluvia y prevenir inundaciones.
Según el diario español El País, que cubrió la idea aquí, “el concepto de ‘ciudades esponja’ se atribuye al arquitecto y urbanista chino Kongjian Yu, quien impulsó la idea de un modelo de planificación urbana diseñado para captar el agua de lluvia y reducir las inundaciones ante el cambio climático.”
La zona de Valencia y los municipios de su entorno quedarán unidos mediante un gran proyecto de parques ‘inundables’, en los que, en una superficie de 1.485 hectáreas, se incluirán “más de 72 kilómetros de vías verdes y fluviales unidas a las cuencas de los ríos Poyo y Turia”, según informó la Consejería de Medio Ambiente.
Sistema de alerta de dos semanas
El segundo paso es la creación de un sistema de alerta temprana que permitirá alertar de posibles inundaciones con hasta 16 días de antelación, según informan medios españoles.
Una vez adjudicado el contrato, la empresa tendrá 20 meses para desarrollar el sistema, lo que significa que podría estar operativo en 2028.
Sin embargo, este sistema no será directamente accesible al público, sino que será utilizado por las autoridades para coordinar con los servicios de emergencia y los ayuntamientos.
Se trata de un sistema diseñado para rectificar lo que muchos lugareños consideran el principal error durante las inundaciones de 2024: cuando las alertas de ES-Alert llegaron al público solo una vez, ya era demasiado tarde para buscar seguridad y muchos ya estaban muertos.
¿Cómo funciona?
El nuevo sistema de alerta temprana de inundaciones del gobierno valenciano estará diseñado para anticipar posibles inundaciones, en lugar de simplemente reaccionar una vez que los niveles del agua ya hayan comenzado a subir.
La herramienta permitirá emitir alertas y ayudará a gestionar las inundaciones en tiempo real en función de diversas variables meteorológicas y su evolución, utilizando tanto datos observados como simulaciones.
Una de sus principales novedades será la capacidad de prever posibles inundaciones con hasta 16 días de antelación, según el modelo licitado por el Consell. Para lograrlo, combinará pronósticos meteorológicos con datos de precipitaciones en tiempo real y utilizará modelos hidrológicos e hidrodinámicos capaces de simular cómo se comportará el agua en la región.
De esta forma, el sistema analizará cuánta agua se puede acumular, cómo puede evolucionar el caudal y qué zonas podrían verse afectadas, teniendo en cuenta las características de cada zona de captación.
También identificará qué lugares vulnerables podrían verse afectados, como escuelas, carreteras u hospitales, y proporcionará recomendaciones a los ayuntamientos para que puedan tomar decisiones antes de que surja una emergencia.
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