Cuando se difunde información falsa en línea, la indignación moral a menudo actúa como combustible para los aviones. Un nuevo estudio exhaustivo revela que es mucho más probable que el contenido de fuentes no confiables provoque reacciones de enojo, y esas respuestas acaloradas, a su vez, hacen que las personas sean más propensas a compartir información errónea sin verificarla primero.
Publicado en Ciencia | Tiempo estimado de lectura: 5 minutos
Un análisis exhaustivo de millones de publicaciones en las redes sociales ha descubierto un preocupante círculo de retroalimentación entre la indignación moral y la difusión de información falsa en línea. La investigación, publicada en Science por Killian L. McLoughlin y sus colegas, demuestra que las fuentes de información errónea generan consistentemente más reacciones de enojo que las fuentes de noticias confiables, y que estas respuestas emocionales aumentan significativamente la frecuencia con la que se comparte dicho contenido.
Los datos del estudio son sorprendentes: los enlaces de fuentes clasificadas como desinformación tenían 8 veces más probabilidades de ser marcados para verificación de datos en comparación con fuentes confiables (0,65% frente a 0,08%). Cuando se verificaron los datos de los enlaces marcados, los de fuentes de desinformación tenían 5,8 veces más probabilidades de ser calificados como falsos en comparación con los enlaces de fuentes confiables.
El equipo de investigación empleó un enfoque multiplataforma y multiestudio para superar las limitaciones de analizar una sola plataforma. Examinaron ocho muestras de datos de observación: cuatro de Facebook y cuatro de Twitter, que abarcan las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 y 2020, períodos en los que se sabe que ha circulado ampliamente información errónea.
En Facebook, los investigadores analizaron las reacciones de “enojado” de la plataforma, mientras que en Twitter desarrollaron un clasificador de indignación digital para medir específicamente la expresión de indignación moral. Los hallazgos fueron consistentes en todas las plataformas: el contenido de fuentes no confiables generó respuestas significativamente más indignadas que el contenido de fuentes confiables.
La relación entre indignación y desinformación crea un ciclo de amplificación preocupante. Los investigadores llevaron a cabo experimentos de comportamiento en un entorno simulado de redes sociales para demostrar que los titulares de noticias que evocan indignación tienen un efecto causal al compartir intenciones. Esto sugiere que las respuestas emocionales no sólo se correlacionan con un mayor intercambio, sino que ayudan a impulsarlo.
Términos clave
- Indignación moral: Reacción emocional que combina ira y disgusto en respuesta a violaciones percibidas de normas o valores morales.
- Desinformación: Información falsa o engañosa, independientemente de si fue creada y compartida de manera intencional o no.
- Privacidad diferencial: Un marco matemático que permite compartir información sobre un conjunto de datos mientras retiene información sobre los individuos dentro de él.
Pon a prueba tus conocimientos
1. ¿Qué porcentaje de enlaces de fuentes de desinformación se marcaron para verificación de datos?
El 0,65% de los enlaces de fuentes de desinformación fueron marcados para verificación de datos, en comparación con el 0,08% de fuentes confiables.
2. ¿En qué dos períodos principales se centró la investigación?
La investigación examinó el contenido de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 y 2020.
3. ¿Cómo midieron los investigadores la indignación de manera diferente en Facebook y Twitter?
En Facebook, analizaron datos de reacciones de “enojado”, mientras que en Twitter utilizaron un clasificador de indignación digital para medir la expresión de indignación moral en las respuestas.
4. ¿Qué enfoque metodológico utilizaron los investigadores para establecer la causalidad?
Llevaron a cabo experimentos de comportamiento en un entorno simulado de redes sociales para probar si los titulares de noticias que evocan indignación tienen un efecto causal en las intenciones de compartir.
¿Disfrutas esta historia? Suscríbase a nuestro boletín para recibir más información científica semanalmente en su bandeja de entrada.