El objetivo es permitir que las tuberías y emisores de riego se protejan mediante la introducción de aditivos naturales con propiedades repelentes en su composición, promoviendo así la agricultura sostenible.
Azud, el Centro de Tecnología de Plastics AimPlas, el centro de la ciencia del suelo y la biología aplicada del Segura Cebas-CSIC, y el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrícola y Ambiental (IMIDA) están colaborando en esta investigación.
Valencia (17-3-2025) .- El deterioro y la obstrucción de varias estructuras de riego por insectos es un problema conocido, pero ha recibido poca atención. Cuando la integridad del sistema de riego se ve comprometida por amenazas externas, como plagas, insectos o roedores, los productos de protección de las plantas se han utilizado sistemáticamente para prevenir dicho daño.
En línea con el objetivo de la Unión Europea de minimizar el uso de productos químicos en la agricultura, el proyecto WallDrip avanza con el desarrollo de un nuevo sistema de riego por goteo con un efecto repelente que protegerá los sistemas de riego de plagas de alto impacto, promoviendo así la agricultura sostenible. Este será el primer prototipo de dos modelos de tuberías emisor de alta precisión con mecanismos de protección controlados contra estas plagas en cultivos de gran interés para la sociedad.
El proyecto WallDrip está dirigido por la compañía AZUD, que se especializa en sistemas de filtración e riego eficientes, el Centro de Tecnología AIMPLAS Plastics, un experto en materiales poliméricos y sus procesos de transformación, el Centro CEBAS-CSIC para la ciencia del suelo y la biología aplicada del río Segura, y el departamento de protección de cultivos del Instituto Murciano para la Investigación Agrícola y Ambiental y Ambiental (IMIDA). El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y los fondos de próxima generación de la Unión Europea están financiando esta acción.
El investigador líder en liberación controlada y calidad del suelo en AimPLas, Elena Domínguez, enfatizó que “la legislación, la industria y la sociedad deben trabajar juntas para desarrollar soluciones integradas y sostenibles basadas en la tecnología, la ciencia y la investigación y proporcionar a los agricultores herramientas para producir más alimentos de una manera cada vez más eficiente, optimizando el uso de recursos naturales”.
Por lo tanto, Domínguez enfatizó: “En este proyecto, estamos buscando la tubería de riego y el emisor para poder protegerse modificando su proceso de fabricación y diseño, respectivamente. En el caso de las tuberías, incorporamos sustancias repelentes que son respetuosas con la fauna presente en el suelo y que protegen la instalación del riego, aumentando así su durabilidad”.
Todo esto tiene el único objetivo de eliminar el impacto ambiental de las aplicaciones fitosanitarias directas contra estos insectos y aumentar la durabilidad de los sistemas de riego, reduciendo la huella de carbono involucrada en la optimización del uso del agua en la agricultura.